“Discriminación es también decir sí, pero…”

El caso judicial de la familia Fabi por la discriminación sufrida por su hija en la escuela Estación Río Limay, en pleno desarrollo y próximo a ser resuelto por la Justicia de esa hermana provincia, es motivo de atención y seguimiento por todas las asociaciones de síndrome de Down de la Argentina, por muchísimas otras vinculadas a otros tipos de discapacidad y por las preocupadas por los derechos humanos. La preocupación de todos no es menor. Lo que está en juego, más allá del caso concreto de una burda y descarada discriminación, es la vigencia plena de la Constitución nacional, de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad suscripta y ratificada por la Argentina en la ley 26.378, de aplicación obligatoria en todo el territorio nacional, y de las leyes antidiscriminación y de educación. Lo que está en juego es, ni más ni menos, qué tipo de sociedad queremos: una sociedad inclusiva, respetuosa de los derechos humanos, abierta a la diversidad, solidaria. O una sociedad en la que las leyes quedan escritas en papel, en la que cualquiera puede violarlas sin hacerse responsable, en la que la discriminación es excusada. Los jueces de este caso tienen una enorme responsabilidad: hacer justicia. Y en este caso, hacer justicia es aplicar la normativa vigente que obliga a la educación inclusiva. Un tema del que se viene “hablando” desde hace más de 30 años, en el que ya no hay “opositores” pero en el que sí, todos los días, hay muchos que intentan escapar a la responsabilidad de llevarla adelante. Discriminación no es sólo no aceptar a una persona con discapacidad en una escuela. Discriminación también, y quizás con mayor gravedad, sea decir sí, pero… poner tantas trabas, hacer la vida tan difícil, someter a tanta angustia, a tanto “desgaste” al alumno con discapacidad y su familia para que, al final, abandone… Porque ésa es una discriminación solapada, artera. Confiamos en que los Jueces (con mayúscula), hagan Justicia (también con mayúsculas). Ya lo decía Vélez Sarsfield en la nota al artículo 3.136 del Código Civil: “Sería un deshonor de la ley que los jueces cerrasen sus ojos ante una conducta fraudulenta y permitieran que ésta triunfara”. Luis G. Bulit Goñi Presidente del Consejo Asesor de Asdra Buenos Aires

Luis G. Bulit Goñi Presidente del Consejo Asesor de Asdra Buenos Aires


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