«Durará lo necesario para ganar»

Bush y su socio en la guerra, Tony Blair, dijeron que Estados Unidos y los aliados pelearán el tiempo que sea necesario para alcanzar la victoria. Por lo bajo, subyacen fuertes diferencias entre ambos en puntos cruciales: el rol de la ONU en el Irak posguerra y la restauración de las relaciones de EE. UU. con Europa.

Bush y Blair machacaron con la palabra victoria en su conferencia conjunta. Pero subyacen diferencias entre ambos en cuanto a la reconstrucción de Irak y la participación de la ONU.
BAGDAD/WASHINGTON.- Estados Unidos y Gran bretaña prometieron ayer continuar la guerra hasta derrocar al presidente iraquí, Saddam Hussein, mientras el ministro de Defensa de Irak dijo que los invasores tendrán que luchar calle por calle para conquistar Bagdad.

El presidente George W. Bush y el primer ministro británico, Tony Blair, admitieron que una resistencia más dura de lo esperado por los iraquíes hizo que aumentara la posibilidad de que la lucha pueda continuar por varias semanas más.

Respondiendo a una pregunta, Bush dijo que Estados Unidos y sus aliados pelearán «tanto tiempo como sea necesario para lograr nuestro objetivo».

«No es cuestión de calendarios, es cuestión de victoria. Y el pueblo iraquí debe saber eso. Debe saber que será liberado y que Hussein será derrocado, no importa lo que demore», agregó.

En una conferencia de prensa que ofrecieron en la residencia de retiro presidencial estadounidense de Camp David, en el estado de Maryland, Bush y Blair intentaron mostrar cierta armonía

Sin embargo, el silencio del presidente estadounidense a las capciosas preguntas de los periodistas y las cautelosas declaraciones del premier británico evidenciaron que los problemas que los separan no han sido resueltos, sino sólo aplazados.

«Permítanme destacar que el principal objetivo es y debe ser ahora la victoria militar», afirmó Blair. El premier británico arribó a Camp David con un agenda significativamente abultada. Su intención era dialogar sobre la puesta en marcha de una ofensiva diplomática para la paz en Cercano Oriente, un rol activo de las Naciones Unidas en el Irak de posguerra y la restauración de la dañada relación entre Estados Unidos y gran parte de Europa.

Sólo en el primer punto, Bush apoyó por completo a su socio. El presidente remarcó que el plan para un entendimiento entre israelíes y palestinos será publicado pronto. Diplomáticos en Washington dudan que haya una rápida evolución de los hechos.

En relación al rol de las Naciones Unidas en el Irak de posguerra, Estados Unidos y Gran Bretaña están de acuerdo en la necesidad de reactivar el programa de ayuda humanitaria «Petróleo por Alimentos». Pero el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, ha dado a entender claramente que Estados Unidos, como cabeza militar de la invasión, también quiere retener control sobre el futuro de Irak.

El premier británico, según la agencia DPA, dio un paso atrás en Camp David. Blair consideró que las Naciones Unidas deben ser estrechamente comprometidas en los acontecimientos. Pero, agregó, «una gran cantidad de detalles» sobre cómo debe funcionar exactamente tienen que ser «aclarados con nuestros aliados». Antes del encuentro, analistas políticos europeos habían manifestado dudas si esta «cumbre de guerra» tenía lugar en el momento correcto como para intentar superar la división surgida entre EEUU por un lado y París y Berlín por otro. (DPA)


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