Ejército egipcio promete “transición democrática” del poder

El gobierno quedó en manos del Consejo Supremo cuya máxima autoridad es el ministro de Defensa. Tantaui ratificó el respeto a los tratados internacionales e Israel lo celebró. Obama saludó la promesa. Mientras tanto, sigue la celebración popular.

PRIMER DÍA SIN MUBARAK

Las todopoderosas fuerzas armadas de Egipto prometieron el sábado una transición pacífica hacia un gobierno civil electo y el respeto de todos los tratados internacionales, un día después de que el presidente Hosni Mubarak renunciase y les entregase el poder del país.

Mientras tanto, miles de personas seguían celebrando en las calles su victoria sobre el régimen de Mubarak, de 82 años, que luego de tres décadas en el poder dimitió bajo la presión de las manifestaciones y se refugió con su familia en Sharm el Sheij, a orillas del mar Rojo.

El poder quedó en manos del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas y personificado por su máximo responsable, el ministro de Defensa, Mohamed Husein Tantaui, de 75 años.

En un comunicado leído en la televisión estatal, el Consejo prometió una «transición pacífica del poder» que «prepare la vía para que una autoridad civil electa construya un Estado democrático».

Afirmó asimismo que Egipto respetará todos sus tratados regionales e internacionales, confirmando implícitamente que el acuerdo de paz de 1979 con Israel permanece intacto.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, celebró la noticia, afirmando que este tratado es «una piedra angular para la paz y la estabilidad en todo Oriente Medio». Egipto y Jordania son los únicos países árabes que firmaron un acuerdo de paz con Israel.

El actual gobierno egipcio, designado recientemente por Mubarak, será el encargado de administrar provisoriamente los asuntos corrientes, precisaron los militares. El domingo, primer día laboral tras el fin de semana musulmán, el gabinete mantendrá su primera reunión de esta nueva etapa, informó la agencia oficial MENA.

El presidente estadounidense Barack Obama saludó este sábado la promesa hecha por el ejército egipcio de realizar una transición pacífica hacia el poder civil que sea elegido, según señala un comunicado publicado por la Casa Blanca.

«El presidente (Obama) llamó hoy a varios dirigentes extranjeros para continuar las consultas con sus homólogos sobre el tema de los últimos acontecimientos en Egipto», indica el comunicado, que precisa que el mandatario habló con el primer ministro británico David Cameron, con el rey Abdalah de Jordania y con el primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan.

Obama «saludó el cambio histórico realizado por los egipcios y reafirmó su admiración por sus esfuerzos. Igualmente saludó el anuncio realizado hoy por el Consejo supremo de las fuerzas armadas prometiendo una transición democrática a los civiles y el respeto a las obligaciones internacionales» de Egipto, añadió el comunicado.

La justicia egipcia tomó acciones contra uno de sus ministros, Anas el Fekki, titular de Información, y contra el ex primer ministro Ahmad Nazif, a los que se prohibió salir del país «debido a las querellas presentadas contra ellos».

Muestra de un retorno progresivo a la normalidad, el ejército retrasó el toque de queda, que ahora comenzará a medianoche, hasta las 06H00 locales.

Tras una noche de frenética fiesta, los egipcios volvieron a confluir a la emblemática plaza Tahrir (de la Liberación) de El Cairo, epicentro de 18 días de protestas, para seguir celebrando.

Allí se mezclaron familias, ancianos y por supuesto miles de jóvenes, que iniciaron esta sublevación popular el 25 de enero sirviéndose de internet y lograron propagarla después al resto de la sociedad egipcia.

«¡Es una fiesta! Hemos vuelto a nacer», afirmó Osama Tufic Sadalá, un ingeniero agrícola de 40 años.

El ejército levantó las barricadas y los espesos rollos de alambrada de púas que protegían el lugar.

Voluntarios civiles que limpiaban la plaza, ayudaron a los soldados a retirar también los restos de vehículos que ardieron durante los enfrentamientos entre manifestantes pro y anti Mubarak la semana pasada, que dejaron 11 muertos.

Desde el inicio de la sublevación prodemocrática, unas 300 personas perdieron la vida en todo el país, según cifras de la ONU.

La policía, blanco de la ira popular tras su violenta represión de las manifestaciones contra Mubarak, se manifestó el sábado en la ciudad de Ismailiya, a orillas del canal de Suez. Gritando «La policía y el pueblo unidos», cientos de agentes uniformados y miembros de la policía secreta acusaron a sus oficiales superiores de haberles ordenado disparar contra los militantes anti Mubarak.

Un motín se produjo en una cárcel de El Cairo y 600 presos escaparon, informaron por otra parte responsables de la seguridad egipcia, precisando que un preso murió y 20 resultaron heridos.

Agencia AFP


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