El aborto legal, en manos de diez senadores indefinidos

El Senado empezará a debatir el martes en un plenario de comisiones el proyecto con media sanción de Diputados. El 8 de agosto se votará en el recinto. Hay paridad.

Ahora sí. Luego de dos semanas de idas y vueltas, y unos primeros cruces en torno a los tiempos del debate y las comisiones que debían intervenir, el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo empieza este martes a ser discutido formalmente en el Senado. Por acuerdo de todos los bloques, en exactamente 4 semanas deberá haber un dictamen y el 8 de agosto la ley se jugará su suerte en el recinto. El escenario, al igual que en Diputados antes de la media sanción, es de paridad pero, a diferencia de en la Cámara baja, el debate inicia con una leve ventaja para el “sí” a la despenalización. Pero hay, según todos los sondeos, una decena -o alguno más – de indecisos que definirán la votación el próximo mes. Entre los que impulsan la norma descartan la posibilidad de incluir cambios –eso haría regresar el proyecto a Diputados–, pero algunas voces ya empiezan a pedir modificaciones al texto original y amenazan con construir un polo reformador.

Este martes a la tarde se reunirá el plenario de las tres comisiones (Salud, Justicia y Asuntos penales, y Asuntos Constitucionales). Se fijará, según indican fuentes parlamentarias, el cronograma de debate y las convocatorias a posibles expositores.

El plenario estará encabezado por la comisión de Salud, a cargo del radical jujeño Mario Fiad, que ya se mostró en contra del proyecto. El titular de Justicia, Pedro Guastavino (PJ), se declaró a favor, y el de Asuntos Constitucionales, Dalmacio Mera (PJ), permanece indeciso.

La definición de las comisiones despertó los primeros roces. Luego de que los jefes de bloques mayoritarios (PJ, Cambiemos y FpV) manifestaran su intención de votar la ley “cuanto antes”, pasando por Salud y Justicia, la vicepresidente Gabriela Michetti, como titular del Senado, decidió girar el proyecto a 4 comisiones, incluyendo la de Presupuesto.

El PJ y el FpV denunciaron un intento “dilatorio”; en Cambiemos, incluso aquellos a favor de la norma, respondieron que, luego de 12 años de gobierno, pedir premura era “puro show”.

En cualquier caso, la decisión de Michetti molestó (incluso dentro de Cambiemos) porque incluir cuestiones presupuestarias y posibles costos fiscales de la norma –muy lejos del centro del debate– embarraría la discusión con chicanas. Finalmente, el miércoles, el PJ y Cambiemos –sin aval de Michetti– acordó el término medio de 3 comisiones y, sobre todo, las fechas: dictamen, el 1 de agosto, votación, el 8.

Hay dudas, entre los mismos senadores, de cuánto más puede aportar al debate el Senado. Por Diputados pasaron, en dos meses, más de 700 expositores, incluyendo todo tipo de expertos, miembros de comisiones internacionales de derechos humanos, dos ex ministros y un ministro de Salud.

Más que lo que suceda en los plenarios, lo esencial estará en lo que suceda entre los despachos, y con los gobernadores, que jugarán un papel importante en la definición, como ya lo hizo Carlos Verna (La Pampa) en Diputados: allí los tres pampeanos del PJ decidieron, minutos antes de la votación, acompañar la media sanción de la norma. El jefe del bloque del PJ, Miguel Pichetto, que respalda la iniciativa, podría hacer buen uso de su buena relación con los mandatarios provinciales.

Los “poroteos” fueron protagonistas de las últimas dos semanas del debate en Diputados. En el Senado, hoy la mayoría de los sondeos entre legisladores dan un escenario de paridad. Los más rigurosos dan entre uno y dos votos más para quienes están a favor. Unos 10 senadores no han definido aún su posición. Del lado celeste, algunos llegan a asegurar que en realidad la ventaja es de entre 3 y 4 para el “no”. Al igual que en la Cámara baja, los “indecisos” definirán todo. En caso de empate, Michetti votará en contra.

Luego de su tragedia familiar, el jefe de Cambiemos, Luis Naidenoff –a favor de la despenalización– se mantuvo hasta ahora alejado del centro del debate. Mientras los jefes de bloque, Pichetto, Humberto Schiavonne (Pro) y Marcelo Fuentes (FpV), por un lado, y Michetti, Federico Pinedo (Pro), el peronista Rodolfo Urtubey (hermano del gobernador salteño), y la Iglesia, por el otro, trabajan para convencer a esos indecisos, una situación despertó algunas las alertas entre los que están a favor de que la ley salga: la posibilidad de que se constituya un grupo nutrido de senadores que exigen modificaciones al proyecto que vino de Diputados.

En la semana, a través de un comunicado, los tres senadores cordobeses, Laura Rodríguez Machado y Ernesto Martínez del Pro, y Carlos Caserio (vice de Pichetto en el bloque del PJ), advirtieron que acompañarán la sanción, pero exigieron cambios. Sumaron su firma el misionero Maurice Closs y la tucumana Beatriz Mirkin, y no descartan sumar en los próximos días más adhesiones. Pedirían incluir la objeción de conciencia para instituciones (y no sólo para médicos), y cuestionan incluso el plazo de 14 semanas establecido en al media sanción para acceder a un aborto no punible. También cuestionan la penalización por mala praxis y para aquellos profesionales que “dilataren” u “obstaculicen” sin justificación un aborto legal.

Ninguno de los jefes de bloque quiere cambios. Cualquier modificación supondría devolver el proyecto a Diputados, alargar los tiempos. Allí, la posibilidad de insistir con el texto depende del resultado en el Senado.

Por el artículo 81 de la Constitución, si la Cámara alta vota modificaciones con mayoría simple, Diputados podrá insistir con mayoría simple. Si lo hiciera con los dos tercios de los senadores, lo mismo necesitarían los diputados para aprobar el texto original.

Pero nada está hoy definido y comienza un mes largo de negociaciones en el Senado.

Los cordobeses exigen cambios: pedirían incluir la objeción de conciencia para instituciones y cuestionan incluso el plazo de 14 semanas.

Cómo juegan los senadores de la región

Odarda: “Los gobernadores van a jugar fuerte”

Odarda. Senadora del Frente Progresista. A favor.

P-¿Por qué hay que despenalizar?

R-Para que la criminalización y la muerte no sea más política de Estado en Argentina. El aborto es una realidad, lo que se debate es si se criminaliza la interrupción del embarazo, o si interviene el Estado a través un sistema público de salud garantizando la seguridad de las mujeres.

P-¿Qué posibilidades ve hoy de que el proyecto salga?

R-Creo que va a ser una discusión similar a la de Diputados, un resultado muy reñido. Hay que esperar a la decisión final de los senadores, sobre todo porque muchos obedecen al mandato de sus gobernadores, que seguramente van a intervenir.

P-¿Espera una fuerte presión de los gobernadores?

R-Sí, van a jugar fuerte. Como siempre sucede en el Senado, en muchos casos es una relación casi directa entre gobernador y senador. Y hay provincias mucho más conservadoras que otras. Creo que Río Negro tiene clara la concepción laica del Estado, la necesidad de leyes que separan el Estado de lo metafísico o lo confesional.

P-¿Cuánto está incidiendo la Iglesia en este debate?

R-La Iglesia, las iglesias, tienen incidencia como un sector importante de la población. Está bien que ellos puedan opinar y manifestarse. Lo que no está bien es la intolerancia que se dan en algunos casos, que creo que son grupos aislados. Hay una tensión muy fuerte y hay intolerancia hacia la opinión de los distintos sectores de la sociedad y eso se replica en la opinión de los senadores.

P-¿Pueden haber cambios al texto original?

R-Creo que ya el debate se ha dado en la sociedad, en forma amplia en Diputados, más de 700 testimonios, creo que ya está agotado. Puede haber algunas personas más que quieran expresarse. Serán escuchadas. Pero hay que trabajar sobre el texto de Diputados. Hay una movilización, sobre todo de jóvenes, que esperan que las instituciones del Estado estén a la altura de las circunstancias.

archivo

Crexell: “No hay posibilidad de acompañar este proyecto”

Crexell. Del Movimiento Popular Neuquino. En contra.

P-¿Cuál es su posición frente a la despenalización del aborto?

R-Estoy en contra de la legalización del aborto. Desde lo personal estoy en contra del aborto, lo que no implica que no podamos debatir y esclarecer la problemática que trae aparejada en Argentina la clandestinidad para quienes desean interrumpir su embarazo. Lo que viene de Diputados no hay posibilidad de acompañarlo. Hay que diferenciar, una cosa es la despenalización, eliminar un tipo penal, y otra cosa es crear un derecho subjetivo a favor de quienes deseen interrumpir el embarazo.

P- ¿Posibilidad de acompañar con cambios?

R- Hay iniciativas alternativas que se están impulsando en el Senado, estamos evaluando hacer alguna presentación con un grupo de senadores, una propuesta que no desconozca la situación actual que se vive. Hay que analizar muy bien por qué una mujer llega a esa situación tan triste que es el aborto clandestino. Han fallado en el medio todas las instituciones. Pero no hay posibilidad de acompañar el proyecto.

P-¿Por qué?

R-Tiene una gran incoherencia con el marco jurídico, con las convenciones y tratados internacionales de Derechos Humanos. El mismo Código Civil establece que se considera que hay vida desde el seno materno.

P-¿Sólo una cuestión legal?

R-Sí, y además porque yo creo en la vida desde el seno materno.

P-¿Cuánto puede pesar la movilización feminista de acá al 8?

R-Yo no me voy a dejar presionar, ni modificar ninguna de mis creencias por una presión de sectores que entienden el feminismo desde un lugar que no comparto. Yo también soy una militante de la mujer y del feminismo, pero con otros métodos y formas. Por otro lado, la ampliación de derechos de la mujer implica una gran gama de responsabilidades. Si vamos a hablar de derechos, también hablemos de las responsabilidades.

Datos

Los cordobeses exigen cambios: pedirían incluir la objeción de conciencia para instituciones y cuestionan incluso el plazo de 14 semanas.
Miguel Picheto, Río Negro (PJ). El jefe de la bancada Argentina Federal es una de las principales espadas del proyecto en el Senado. Promovió premura en el tratamiento y busca evitar cambios al texto original.
Silvina Larraburu, Río Negro (FpV). Es parte del bloque de CFK. Criticó la decisión del gobierno de abrir el debate y se mostró cauta al dar su opinión, pero dijo que votará “a favor de los derechos de las mujeres”.
Guillermo Pereyra, Neuquén (MPN). El senador presentó un proyecto alternativo para iniciar el trámite de adopción desde el embarazo. “La vida es un don de Dios” y “el aborto legal no es una opción”, aseguró.
Marcelo Fuentes, Neuquén (FpV). El jefe del bloque de Cristina fue de los primeros en exigir un trámite rápido para el proyecto apenas obtuvo media sanción en Diputados. Informó que todo el bloque votará a favor.

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