El bloqueo húngaro abre una nueva ruta migrante en Europa
La decisión de Hungría presenta un nuevo escollo para quienes huyen de la guerra y la pobreza en Medio Oriente, África y Asia. Unos 383.000 migrantes de Asia atravesaron este año la frontera húngara, casi todos para seguir viaje a Alemania y otros países más al oeste.
PETISOVCI, Eslovenia.- Hungría cerró su frontera con Croacia al tráfico libre de migrantes, añadiendo otro obstáculo en su frenética huida de guerras y pobreza en Oriente Medio, África y Asia hacia lo que esperan sea una vida mejor en la Europa occidental. El bloqueo hizo que Croacia redirigiera a miles de personas –incluyendo mujeres y niños pequeños empapados por la fría lluvia– más al oeste hacia su frontera con Eslovenia, un pequeño miembro de la Unión Europea sin capacidad para procesar a la gran multitud que quiere llegar a Austria y Alemania. Esto podría dejar a miles de personas atrapadas en Croacia, y más al este y al sur en Serbia y Macedonia. Los miles de migrantes que vienen hacia Europa por Grecia, Macedonia y Serbia siguen afrontando peligro de muerte. Doce migrantes murieron ahogados ayer cuando la embarcación en la que viajaban naufragó en aguas turcas, informó la agencia de prensa turca Anatolia. Los guardacostas turcos recuperaron los cuerpos a bordo de un bote de madera que salió de la estación balnearia de Ayvalik con destino a la isla griega de Lesbos, indicó la agencia. Los socorristas lograron rescatar a 25 pasajeros del barco, que pidieron ayuda con sus teléfonos móviles. Poco antes, también ayer, los guardacostas griegos habían anunciado que cuatro migrantes, tres niños y una mujer, murieron ahogados cuando la embarcación en la que viajaban naufragó en el mar Egeo. Varios autobuses llenos de migrantes llegaron por la mañana a la localidad fronteriza eslovena de Petisovci desde Croacia. Tras ser registrados, la mayoría serán enviados a la frontera austriaca, indicó la portavoz policial Suzana Raus. “Llevamos en el frío desde las dos de la mañana en Serbia’’, dijo Omar Thaqfa, de 33 años y procedente de Mosul, en Irak. “Nos sentamos en la calle. Muy frío. Si Alá quiere, iré a Alemania’’. Eslovenia señaló que reforzará sus controles de frontera y creará puntos de entrada para migrantes para gestionar las llegadas, pero que seguirá aceptando migrantes mientras Austria y Alemania mantengan sus fronteras abiertas. Hasta ahora, los migrantes atravesaban Croacia para llegar a Hungría y seguir su camino al oeste. Pero Hungría bloqueó esa ruta después de la medianoche, cuando policías con protecciones colocaron una cerca de alambre de espino sobre un paso en la frontera con Croacia, por el que unos 140.000 migrantes han cruzado desde mediados de septiembre. (AP/AF)