El blues está de luto: falleció J. J. Cale, el autor de “Cocaine”

El músico estadounidense padeció un ataque cardíaco

El músico estadounidense John Weldon Cale falleció el sábado en el Scripps Hospital de La Jolla (Califorina), a consecuencia de un ataque al corazón, tal y como informa su página web oficial y su perfil en Facebook, sin dar más detalles. Por ahora se desconocen los planes inmediatos, y desde ambas fuentes se recuerda que Cale era un gran amante de los animales, por lo que se anima a apoyar los refugios que cada uno tenga más a mano. Nacido en Tulsa (Oklahoma) el 5 de diciembre de 1938, J. J. Cale comenzó su carrera musical en 1958 con la publicación del álbum Shock Hop/Sneaky. Desde entonces publicó una veintena de trabajos hasta llegar a 2011, año en el que lanzó el que será su último disco, The Silverstone Years. Reputado compositor y guitarrista, escribió dos grandes éxitos para Eric Clapton (After Midnight y Cocaine), y también para Lynyrd Skynyrd (I Got the Same Old Blues y Call Me The Breeze). Con The Road to Escondido, en colaboración con Clapton, logró en 2008 el Grammy al Mejor Álbum Contemporáneo de Blues. Como el clan de los Joad, de “Las uvas de la ira”, Cale vivió en el centro de las dos grandes depresiones del siglo pasado en Estados Unidos. También era de Oklahoma, de Tulsa. Un “oakie” haciendo música, a quien el propietario de un club de Hollywood tuvo el capricho de sugerirle la doble Jota de su nombre. Nadie le confundiría ya con el galés John Cale, de la Velvet Underground. No se puede afirmar de J.J. Cale que, a partir de aquel momento, entrase en la historia de los grandes mitos de la música popular, porque ni siquiera tenía definido su estilo. Acababa de dejar atrás sus experiencias psicodélicas con Johnnie & The Valentines, The Leathercoated Minds y al frente de su John Cale Quintet, y, asentado en la soleada California, estaba a punto de arrancarse como guitarrista del oscuro cantante country Donald White. Fue entonces cuando Eric Clapton decidió grabar “After midnight”. El sonido “Tulsa” cobraba carta de naturaleza en el mundo. A partir de aquí, la historia es suficientemente conocida. Mesmérica, repleta de blues sudoroso, burbujas de country y vibrantes mareas de rock, las canciones de J.J. Cale pasaron a ser el preparado sonoro favorito de gentes como Neil Young, Leon Russell o Lynyrd Skynyrd, cuya grabación de “Call me the breeze” se convirtió en un éxito inmediato. “Cocaine”, la pieza que J. J. Cale compuso como homenaje a Mose Allison, recuperaba poco después al mejor Clapton. Todavía, años más tarde, el agradecimiento del guitarrista británico se hizo patente en la grabación del disco conjunto “The road to Escondido”; un trabajo en el que ambos expresaron su voluntad de dedicar tanta música de propiedades nostálgicas a Billy Preston y a Brian Roylance. Con la muerte de J.J. Cale se va un talento sin referentes y un personaje singular. Le escaba a las luces de la fama, prefería su guitarra y los amigos.


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