El crimen del tesorero de Moyano fue «por encargo»

El detenido se declaró culpable. Implicó a abogado. Involucró también a dirigentes de Camioneros.

Raúl Flores, el presunto autor del crimen del tesorero de Camioneros Abel Beroiz, atacado a tiros y puñaladas en un estacionamiento del microcentro rosarino en noviembre último, declaró ayer en los Tribunales de Rosario, donde confesó la autoría del hecho e implicó a un abogado cuyo estudio está ubicado en avenida Pellegrini.

Flores, de 23 años, confesó que lo hizo «por encargo» ya que lo contrató «un abogado» y añadió que también están implicados en el hecho dos dirigentes del Sindicato de Camioneros.

Relató que el letrado se contactó con él para contratar sus «servicios» por los cuales le ofreció 80.000 pesos, pero finalmente le pagó sólo 20.000. Además señaló que el abogado le expresó que buscaban asesinar a Beroiz porque «molestaba» y un sector del gremio de camioneros quería poner a otra persona en el cargo que ocupa.

El detenido, quien se hallaba prófugo, fue localizado en la noche del jueves en la localidad santafesina de Tostado por efectivos de la Guardia Rural Los Pumas.

El acusado fue llevado a Rosario y ayer fue trasladado a los tribunales locales para declarar ante el juez de Instrucción en lo Penal de la 13ª Nominación, Osvaldo Barbero por estar sindicado como el autor material del asesinato del titular del Sindicato de Camioneros de Santa Fe y tesorero de la Federación Argentina, estrechamente vinculado al titular de la CGT, Hugo Moyano.

Flores fue localizado en la casa de un familiar por la policía, que lo buscaba desde dos días después del crimen, a raíz de un llamado anónimo mediante el cual se había aportado información del hecho.

En esa llamada se explicó que Flores había sido el autor material del crimen a cambio de dinero y que su concubina había realizado compras de bienes y muebles por valores que no coincidían con su condición social.

La policía determinó que las compras existieron y que ese dinero pudo provenir de lo que Flores aparentemente había cobrado por concretar el homicidio de Beroiz.

La mujer de Flores reconoció en sus declaraciones haber recibido el dinero de parte de su concubino, pero aseguró que la plata provino de una indemnización que su pareja había cobrado por un accidente laboral en el puerto de Rosario, donde trabajaba.

En un allanamiento realizado en la vivienda de Flores y su pareja, la policía secuestró una carta en la que el hombre le comunicaba que se ausentaba de Rosario, pero sin precisar razones, indicando simplemente que no podía acercarse a ella.

El abogado de Flores aseguró que en su lugar de detención, su cliente contará con una guardia personal de policías porque firmó que en las últimas horas recibió «amenazas de muerte».

En tanto la madre de Flores se mostró muy preocupada por la seguridad de su hijo. Afirmó a una radio que «tengo miedo que a mi hijo me lo maten».

El crimen del sindicalista fue cometido el 27 de noviembre de 2007 en el subsuelo del estacionamiento del Automóvil Club Argentino de Rosario.

El sindicalista fue atacado por dos hombres, con los que discutió hasta que le dispararon tres tiros en el tórax y le aplicaron varias cuchilladas, tras lo cual murió al día siguiente en el hospital de Rosario. (DyN/Télam)


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