El pino poderosa entra en el circuito de la construcción

La especie mayormente implantada en la Norpatagonia fue incorporada en los Suplementos del Reglamento Argentino de Estructuras de Madera (INTI-CIRSOC 601) y tiene el aval técnico oficial para la construcción de viviendas.





Por G. Caballé, F. Castilla y D. García (INTA)

Desarrollo. Desde 2018 se reconoce el entramado de madera como sistema de construcción tradicional.

El pino ponderosa es la especie más forestada en Patagonia Norte con alrededor de 85 mil hectáreas implantadas en Neuquén, Río Negro y Chubut. Luego de cuatro años de trabajo de instituciones del ámbito público y privado, se logró incorporar la madera de esa especie en el CIRSOC 601 para ser utilizada en construcciones habitacionales.
La importancia de incluir al pino ponderosa en el CIRSOC 601 radica en que es un reglamento que define los métodos y materiales a emplear en el diseño y construcción de estructuras para edificaciones y obras civiles con madera.
En 2018 la Secretaría de Vivienda y Hábitat del Ministerio del Interior, Obras Públicas y Viviendas de la Nación emitió la resolución 3-E/2018 que reconoce por primera vez al entramado de la madera como sistema de construcción tradicional. A partir de ese momento, los entes ejecutores que financian soluciones habitacionales están habilitados para presentar proyectos de viviendas con entramado de madera si las especies utilizadas están incorporadas en el CIRSOC 601.

La incorporación del pino produce circuitos económicos a partir de un recurso de la zona, que se compra en el mercado local y genera de mano de obra.


De acuerdo con Gerardo Waidelich, dueño del aserradero GW Maderas de Bariloche, este es un paso importante: “Es la primera madera de la zona en ser incorporada para ser usada de forma correcta en la construcción. Esto permitirá darle mayor salida al mercado y sería interesante lograr lo mismo con el pino Oregón, que es la segunda especie de interés en la región”.
Para Gonzalo Caballé – investigador del INTA Bariloche – se trata del paso inicial para que los privados incorporen el pino ponderosa en las construcciones y, además, las provincias y municipios contemplen esta madera en los diseños de planes de vivienda. “Se podrían generar circuitos económicos muy interesantes a partir de un recurso que está en la zona, que se compra en el mercado local y trae aparejado muchos beneficios, entre ellos, la generación de mano de obra en la zona”, indicó.
El Laboratorio de Ecología, Ecofisiología y Madera (LEEMA) del INTA Bariloche participó del proceso de identificación de forestaciones y del aprovechamiento y procesamiento de la madera evaluando el material obtenido por métodos no destructivos. El material clasificado fue enviado al Grupo de Investigación y Desarrollo de Estructuras Civiles de la UTN-Venado Tuerto (Santa Fe) para realizar los ensayos destructivos y obtener los parámetros de resistencia de la madera.
“El proceso comenzó en 2016 y trabajamos en dos vías. Por un lado, en la búsqueda de características resistentes de la madera estructural de pino ponderosa y, por otro lado, en el asesoramiento a los productores para mejorar el manejo de las forestaciones y generar madera de buena calidad”, señaló Caballé.

Empleo. La incorporación como materia prima denera trabajo.


La inscripción en el Reglamento Argentino de Estructuras de Madera –CIRSOC 601- contiene una clasificación visual de la madera para uso estructural que permite ir a un aserradero y separar de manera sencilla, en base a los defectos visibles, la madera para uso estructural de la madera que no es apta para ese fin. “Esto permitirá trabajar en una diferenciación de precios y, además, nos propone el desafío de empezar a trabajar fuerte con los aserraderos para hacer esta clasificación y que empiece existir en la región madera de pino ponderosa de uso estructural con características de resistencia”, explicó el investigador.
En la Norpatagonia hay unas 96.541 hectáreas implantadas con coníferas y el 85% es pino ponderosa. En San Carlos de Bariloche y zonas aledañas, la mayoría de los ejemplares de esa especie son jóvenes y están en etapa del primer raleo comercial, es decir, empiezan a dar el primer producto maderable.
Desde hace 5 años, el INTA Bariloche trabaja junto a organizaciones del sector para proyectar distintos usos de la madera de los primeros raleos para un aprovechamiento rentable y para incentivar prácticas de manejo que generen madera de mayor calidad.
A partir de la inscripción del ponderosa se abre una ventana importante para el mercado de madera local. “Lograr que los estamentos públicos utilicen esta madera, implicaría para la zona y la región, incorporarse como oferente de madera para construcción y agregar valor a la producción local”, concluyó Caballé.

En números

85%
De las coníferas implantadas en la Norpatagonia, corresponden a la variedad pino ponderosa.
85.000
Las hectáreas implantadas con pino ponderosa en Neuquén, Río Negro y Chubut.

Comentarios

Comentarios

Para comentar esta nota debes tener tu acceso digital.
¡Suscribite para sumar tu opinión!

Suscribite

Logo Rio Negro
El pino poderosa entra en el circuito de la construcción