El precio de la carne reflejó subas de hasta el 20% en Neuquén

Se esperan incrementos de hasta el 60% para los próximos días.

La hacienda en pie sufrió incrementos superiores al 100% en estos últimos meses, como consecuencia de la devaluación del peso.
NEUQUEN.- El aumento de precios de la hacienda en pie en Liniers aleja más el bife de chorizo de la dieta cotidiana de los habitantes de la región.

El alza que se observó ayer sobre el kilo vivo, que arañó el 20% y mantuvo la suba del viernes y las jornadas precedentes, puede llegar a los mostradores y las góndolas de la zona con un incremento de entre el 30 y el 60% en los próximos días, con el agregado de la caída del abastecimiento.

Ayer, en los comercios neuquinos se mantenía la oferta dentro de los parámetros normales, con retoques en los precios que oscilaban entre el 17 y el 20% según los casos. En algunas ciudades de Río Negro, como es el caso de Roca, los precios de los principales cortes no sufrieron aumentos, aunque se esperan en los próximos días.

El propietario del frigorífico Copromaneu de Senillosa, Carlos Cabezas, señaló que el aumento del 30% en el precio del novillo en pie al cierre de las operaciones en el mercado de Liniers, «puede traducirse en un 60% en los mostradores y carteleras».

Teniendo en cuenta que la cotización de la hacienda en pie creció más del 120% desde principios de año y que el precio en el mostrador lo hizo a una tasa del 40% promedio, es lógico pensar en mayores aumentos en el corto plazo para todos los cortes de carne.

Esta claro también que, mientras se mantengan los salarios congelados, no es mucho el margen de suba que puede tener la carne si la industria quiere mantener estable su demanda.

En el frigorífico SR de esta capital, los aumentos de precios al consumidor tuvieron un promedio de 15 y 17% «de manera pareja», y se esperaba que hoy se mantuviera el mismo desempeño. «No hubo ningún otro cambio», dijo la responsable de ventas, e indicó que podían registrarse caídas en los stocks.

Según Cabezas, el alza de los precios se acentúa debido a la baja en la oferta, ya que ayer se esperaban 12 mil cabezas pero ingresaron poco más de nueve mil a subasta.

En el grupo Semillero, que gerencia una cadena de carnicerías en el país y tiene establecida una boca de distribución en esta capital, no se registraron problemas de abastecimiento ni de escasez aunque en las recientes dos semanas, «bajó el nivel de recepción» de carne faenada y procesada. Indicaron que se verá el comportamiento del mercado y, sobre esa evaluación se podrá definir cuáles son las perspectivas. La carne proviene de Santa Fe, y se vende en la filial local y en dos bocas de expendio -una en Neuquén capital y otra en Cutral Co.

En el establecimiento de Senillosa, que fue rehabilitado en abril pasado luego de un largo lapso de inactividad por la reinstalación de la barrera sanitaria, se faenan mensualmente 1.500 cabezas de ganado. Ayer, disponían «solamente 100 ejemplares, y no de los mejores» para procesar.

Con la falta de oferta actual «no podemos reponer» la existencia de hacienda para faena. El matadero se abastece con ganado de La Pampa, pero «es Liniers el mercado que marca los precios, y se extiende a todo el país».

El empresario indicó que se verificó una «curva agresiva» en los primeros días de la semana pasada que todavía permanece, y atribuyó el alza a varios factores. En coincidencia con Carlos Caivano, presidente de la Sociedad Rural de Neuquén, Cabezas atribuyó a factores estacionales y de mercado las alzas registradas.

Dijo que es una época de heladas y precipitaciones en las zonas productoras y se producen dificultades en el transporte.

En Buenos Aires, el titular de la Sociedad Rural Argentina, Enrique Crotto, dijo que en los campos «hay cautela y criterio» de parte de los ganaderos. En esa misma dirección, Caivano aseguró que se trata por primera vez de una actitud en el sector de «manejar la oferta» sin caer en ventas indiscriminadas, con haciendas no preparadas y que disminuyen la calidad y el precio.

Las mermas en Liniers también podrían vincularse, según fuentes del mercado, con problemas climáticos y de costo de insumos.

(AN/Redacción Central)

En Buenos Aires culpan a la exportación

Los frigoríficos y carnicerías de la ciudad de Buenos Aires y alrededores ya trasladaron los aumentos de precios registrados en los últimos días en el Mercado de Hacienda de Liniers a los distintos cortes y los castigados consumidores pagan desde ayer la carne con un incremento promedio del 20%.

De esta manera, desde principios de año la carne en el mostrador sufrió un aumento de precios del orden del 40% contra el 140% de aumentó que presentó el kilo vivo en Liniers.

Algunas carnicerías comenzaron el sábado a trasladar estos aumentos al público, en tanto que otras comenzaron a hacerlo ayer y el resto lo hará hoy. Los cortes que más se venden son los de menor calidad y, por lo tanto, de menor precio, tendencia que se suma a la abrupta caída del consumo registrada en los últimos meses. Los carniceros creen que el aumento de precios aún no ha concluido y atribuyen este comportamiento al frío, que hizo que disminuya la porción de campos destinados a pasturas que se necesitan para engordar el ganado.

De todos modos, saben que el principal responsable de este incremento es la actividad exportadora, que ha tomado fuerte impulso en el sector a partir de la devaluación del peso y de la apertura de nuevos mercados una vez que Argentina recuperó su título de país libre de aftosa. Pero los empresarios afirman que pese a este contexto, la carne no tendría que aumentar porque a nivel doméstico, el consumo está cayendo de la mano de la pérdida de poder adquisitivo de la gente e insisten en que en un par de meses los precios deberían bajar y regresar a los valores de semanas atrás.

Salvador Espósito, dueño de una carnicería de ventas por mayor y menor en Villa Crespo, dijo estar desconcertado por estos aumentos y aseguró que «la carne tiene que bajar» porque si la gente venía consumiendo poco, ya sea por consejo médico o por falta de dinero, «a partir de ahora comprará muchísimo menos».

En opinión del empresario, la carne tendría que bajar como mínimo un 10 ó 15%, para estar acorde a los valores reales.

Guillermo Méndez, gerente de compras del Frigorífico P.I.A.F, cree que este aumento «es puramente estacional y transitorio» y por ese motivo están tratando de «aguantar» y no trasaldar el incremento a sus precios. El ejecutivo se mostró optimista y estimó que en septiembre, cuando las pasturas vuelvan a poblar los campos de la pampa argentina, el precio de la carne bajará entre un 20 y un 30%.

Según explicó, en ese momento el ingreso de animales al Mercado de Hacienda volverá a los niveles normales, que oscilan entre las 12.000 y 13.000 cabezas diarias, dejando atrás los pobres niveles alcanzados en las últimas semanas, que no superan las 7.000 unidades diarias.

(Télam/Redacción Central)

Inminentes aumentos

ROCA (AR) .- Hasta ayer, la mayoría de las carnicerías locales mantenía los precios en los productos, aunque daban por descontado un aumento significativo para las próximas horas.

En algunos casos aún no se había repuesto la mercadería, pero se calculaba que las nuevas partidas llegarían con incrementos de hasta un 30 % en los precios.

El empleado de la carnicería del supermercado «La Anónima» confirmó que el sábado recibieron la última partida de carne, con fuertes aumentos de «entre 30 y 40 %», según los precios fijados por los frigoríficos mayoristas. El incremento produjo una merma en la venta de carnes.

Los empleados del supermercado «Norte» indicaron que mantenían los precios de las carnes pero estaban informados respecto del posible aumento, por lo que suponían que entre hoy y mañana, con la llegada de las nuevas partidas, se iban a producir novedades en los precios. De todos modos, informaron que había descendido notablemente la venta de carnes en los últimos días, a pesar de mantenerse los precios desde marzo del corriente. Los dueños de carnicerías céntricas coincidieron en afirmar que no habían alterado sus precios pero señalaron que esperaban aumentos de entre 25 y 30 % para los próximos días. Un propietario informó que había buena respuesta en el consumo, ya que «convenía más comprar carne que verduras». Sin embargo, lamentó el posible aumento, lo que seguramente revertirá las buenas ventas registradas hasta hace pocos días.

«Hay disponibilidad de hacienda en la región»

NEUQUEN (AN).- El presidente de la Sociedad Rural de Neuquén, Carlos Caivano, señaló la existencia de «una sumatoria de factores» que coinciden en el tiempo y contribuyen al incremento de precios en el mercado de carnes.

Dijo que en Neuquén hay «buenas disponibilidades de hacienda, con reposición en los campos». Pese a que «el incentivo ganadero llegó tarde, se logró una buena retención de cabezas que permitirá aumentar las existencias».

Aseguró que si se trata de acciones «concertadas, acompasadas» como parte de un programa, el futuro inmediato «es promisorio».

Aunque dijo desconocer si en la cadena de intermediación se produjeron incrementos, admitió que deben efectuarse «reajustes luego del desorden» generado por la salida de la convertibilidad.

A las variables estacionales, ya indicadas por los comerciantes al menudeo en la capital provincial, el productor dijo que en los últimos días hubo aumentos en la hacienda en pie derivada de la escasez de la oferta y la incidencia de la cotización del dólar, favorable al sector exportador. La semana pasada, la cotización promedio de kilo vivo rondaba 1,50 pesos, y ayer se ubicó en torno de los dos pesos en la categoría novillos.

El costo de engorde en corral incidió de manera negativa por el aumento en los cereales y la materia prima para el alimento balanceado.

En paralelo, se añadió el efecto «succión» del incremento de la cuota Hilton, que subió los volúmenes exportables de la Argentina de 28 mil a 40 mil toneladas. Esa caída de la oferta en el mercado interno hizo subir directamente los precios.

El «disparador», dijo Caivano, fue la escasez en el ingreso de cabezas registrada en Liniers en las recientes jornadas. Las bajas reflejaron la «incertidumbre» de los productores y el interés en exportar que se sumó a la mayor retención de hembras, algo que «antes no ocurría».

En este contexto, debe contemplarse el factor estacional: lluvias en varias zonas productoras, donde queda casi bloqueado el acceso a los camiones; el anegamiento de la Pampa Húmeda y «una nueva tendencia entre los ganaderos, que consiste en manejar la oferta para no bajar los precios».

Caivano indicó que en otras temporadas «se mandaba la hacienda en el estado en que se encontraba», con lo cual se perdía en calidad y en precio.


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