En el Limay se nada, rema y saborea: sumate a la aventura de Cecilia y Fernando

Esta es una propuesta al aire libre apta para todo público en un marco natural inigualable.





Por Victoria Rodriguez Rey (@victoriarodriguezrey)

Humitas con vino malbec artesanal a minutos de la majestuosa aparición de la última luna de marzo sobre una isla del río Limay, es una combinación perfecta y es una fotografía casi cotidiana para Cecilia y Fernando. Esta pareja fuera de serie, hicieron de su elección de vida, una propuesta recreativa abierta a la comunidad.

A unos pocos kilómetros de la ciudad de Neuquén, se encuentra el Área Natural Protegida Rincón Limay. No es coincidencia que allí se emplace una empresa dedicada a desarrollar experiencias en contacto con la naturaleza, mediante la actividad de remo. Quatro Vientos, promociona no sólo la maravillosa travesía de flotar sobre el río Limay sino también, generar una mejora en la calidad de vida de las personas. Se trata de una actividad de bajo impacto ambiental, que genera una explosión de sabores repercutiendo en los paladares de los visitantes y en las economías del lugar. Hay quienes llaman a estas prácticas, economía circular.

Fernando y Cecilia los organizadores de esta aventura junto al río.

La imagen se construye con los siguientes elementos: un paisaje arcaico de bardas (por momentos abruptos cañadones), una luna repleta, satélite natural de la tierra, más de cerca que de costumbre, canoas como elemento primitivo de traslado, diversidad de avifauna, fuego para freír y calentar, imposible no entregarse, no despertar los sentidos hacia lo simple, lo auténtico.

Fernando Milla y Cecilia Komacek se conocieron sabiendo que lo que los unía era el río. “El río es nuestro espacio de libertad” dicen y comparten su estilo de vida desde hace 15 años. Como prestadores habilitados realizan actividades organizadas con el agua, el viento, la tierra y el fuego. Suben y bajan botes, conversan, reman, no se les escapa el menor detalle de cuidado, reman, se divierten, reman, prenden fuego, cocinan, caminan, anticipan el punto exacto de salida de la luna, brindan, caminan, reman, se divierten, todos y todas se divierten.

“Los sabores y las preparaciones que logramos tienen que ver con el encontrar el sabor del hogar, del humo, del fuego. Los sabores simples. Cada actividad se diseña con un menú distinto, según las situaciones que se van dando, sobretodo de acuerdo a la época del año. Hay un fuerte vínculo entre los sabores y el lugar donde une se encuentre. Al lado del río todo tiene otro sabor”, comparte Cecilia.

Con la sensibilidad a flor de piel, se prepara el fuego, ese aroma que cachetea los sentidos. Comienza el desfile de tortas fritas en su punto más óptimo. Luego humitas con zapallo cabuto en caldero, vino artesanal, limonada y cerveza, la antesala de la aparición de la luna en la escena. Una vez abierto todos los canales de conexión energética con su impetuosa presencia, se termina el convite con un postre con frutos secos que rememora a alguna abuela y brindis con un elixir de pisco y frutos rojos. Cada ingrediente tiene detrás una familia productora, cada comida una historia, cada propuesta, una clara identidad local.

Nadie puede resistirse a este menú al aire libre.

“El vínculo con la comunidad es para nosotros fundamental, somos lo que elegimos y somos en el lugar en el que estamos. Estamos orgullosos de compartir con nuestra gente acá en China Muerta porque tienen muchísimos condimentos para hacer nuestra propuesta recreativa más enriquecida. Tenemos un circuito de emprendedores, productores y feriantes, que son nuestros aliados. Desde la economía circular, es una manera de devolverles y compartir nuestras acciones con nuestros vecinos más próximos. Están todos integrados en el diseño de las actividades de Quatro Vientos», explica Cecilia.

En tiempos de pandemia, existe una experiencia para fortalecer el sistema inmunitario. A través de una conexión integral con la naturaleza y una comida potente, con los ingredientes que cargan la energía del último sol de otoño, se perfecciona la lista de cuidados. Porque el río se disfruta distinto en las cuatro estaciones del año, bajo las cuatro lunas y con los cuatro elementos: agua, tierra, fuego y aire.

https://quatrovientos.com/
IG q@quatrovientosaventura
Fb @quatrovientos.aventura

Después de un paseo a puro remo llega la recompensa culinaria.

Comentarios

Comentarios

Para comentar esta nota debes tener tu acceso digital.
¡Suscribite para sumar tu opinión!

Suscribite

Logo Rio Negro
En el Limay se nada, rema y saborea: sumate a la aventura de Cecilia y Fernando