¿En qué quedamos?
El 6 de noviembre de 2008, ante “la proximidad de cierre del ejercicio 2008 y la situación incierta del mercado financiero global, el gobernador Jorge Sapag firmó el decreto 2004/08 que, en su fundamentación, planteó la necesidad de ajustar “la regulación de gastos a las posibilidades de pago, ajustados a la percepción de los ingresos obtenidos hasta la fecha”. Recordaba la norma que “el artículo 20 de la ley de administración financiera y control (número 2141) prescribe que no podrán aprobarse gastos para cuya imputación no exista saldo presupuestario disponible”. Y también, en un tono que no dejaba lugar para la duda, decía “que es imperioso mantener la liquidez del tesoro provincial en un nivel que posibilite cumplir la liquidez de las obligaciones contraídas y el pago de los haberes a los empleados del Estado”. Se requería, con énfasis, “el firme propósito del gobierno provincial de lograr una administración pública eficiente y austera, tendiente a afrontar los compromisos contraídos”. En la parte dispositiva los artículos comenzaban diciendo “limítase”, “prohíbese”, “déjase sin efecto”, “suspéndase”, determínase”, y así. Todos con acentuación esdrújula como para evidenciar que la mano venía pesada. Los artículos 3 y 4 prohibían los contratos de trabajo y sus eventuales renovaciones y prórrogas, denominados “de locación de servicios personales” para esquivar las leyes laborales. Concluía el decreto con una norma de rutina: “comuníquese, publíquese, dése al boletín oficial y, cumplido, archívese”. Sobró el “cumplido”. Sobró porque no se cumplió. El Ejecutivo continuó incorporando personal bajo regímenes novedosos como el de “prácticas rentadas” y eludiendo las leyes laborales cuyo cumplimiento exige al sector privado. Por ejemplo, lo hizo mediante el decreto 2659/10, que aprobó, dentro del sistema de prácticas rentadas, personal para la Secretaría de la Gestión Pública y Contrataciones. El artículo 1º decía sin sonrojos que se exceptuaba el decreto de lo establecido en su agonizante precedente, el 2004/08. Hubo después muchos decretos de contratación de personal con la misma excepción relativa al manoseado 2004, que finalmente dejó de aparecer, cuando –suponemos- el decreto quedó derogado por el desuso. Fue lo que ocurrió con el 0081 del 28.1.2011, mediante el cual se autorizó a Evaldo Moya, entonces presidente del Tribunal de Cuentas, ahora flamante vocal del Tribunal Superior de Justicia, a contratar practicantes rentados para aquel organismo. Ese decreto alegaba a favor de las designaciones y contrataciones de nuevo personal –bajo el régimen de prácticas rentadas- “en virtud del ahorro presupuestario que implica la no incorporación de nuevo personal”. Dentro de esta serie de “locaciones de servicios” figura la de una así llamada “mucama” para la residencia oficial El Messidor, de Villa La Angostura. Dice el decreto 252 de febrero de 2011 que este contrato se ajusta a lo dispuesto por el artículo 64, apartado 2, inciso h), de la ley 21 41. Esa norma autoriza los contratos directos, sin licitación y/o concurso y como. presuntamente, no se encontraba en qué inciso se podía ubicar a la mucama, se optó por el h), referente a la necesidad de “adquirir, ejecutar, conservar o restaurar obras artísticas, científicas o técnicas que deban confiarse a empresas, personas o artistas especializados”. En fin. Segunda vuelta De pronto, esta historia de vaivenes burocráticos tomó un rumbo inesperado a mediados de este año cuando, en la hebdomadaria lectura del boletín oficial neuquino, saltó el decreto 1214 de fecha 15.6.2012. En otras o parecidas palabras, dice lo mismo que el 2004 del año 2008: en la enunciación de motivos habla de administración precisa y austera, disminución de gastos, atender sólo servicios esenciales. Y en la parte dispositiva las mismas esdrújulas: establécese, suspéndase, derógase, determínase. Quien crea que el gobierno se ha decidido, por fin, a tomar la buena senda, se equivoca. Véase, si no, el boletín del 3.8.2012, decreto 1374: exceptúa lo normado en el decreto 1214/12, autoriza y aprueba la renovación de la contratación bajo la modalidad de locación de servicios … etcétera.
Sapag firma decretos. Las contrataciones siguen.
Jorge Gadano jagadano@yahoo.com.ar
Contrataciones vs. decretos de austeridad en Neuquén
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