Entrevista a Aberastain Oro: Río Negro apunta a consolidarse como una «provincia minera»

El Gobierno provincial impulsa más de 60 proyectos activos, con avances clave en Calcatreu e Ivana. En ese marco, el secretario de Minería conversó con EnergíaON acerca de la hoja de ruta que se lleva a cabo en el territorio.

El secretario destaca el avance de la minería en Río Negro. Foto: Franco Urchipía.

En paralelo a los grandes proyectos energéticos que avanzan en Río Negro bajo el impulso de Vaca Muerta, la Provincia busca consolidar el desarrollo de su actividad minera, en la que cuenta actualmente con una cartera superior a los 60 proyectos activos.

La ampliación de la vida útil estimada para Calcatreu -proyecto operado por Patagonia Gold- luego de una actualización de sus recursos estimados, marca un nuevo escenario en ese sentido. Mientras tanto, también crecen las expectativas respecto al desarrollo del uranio, del cual Ivana resulta ser la iniciativa más avanzada en todo el país en términos técnicos .

En diálogo con EnergíaON, el secretario de Minería de Río Negro, Joaquín Aberastain Oro, opinó acerca del panorama actual para la provincia, así como las herramientas regulatorias, ambientales y fiscales con las que se busca atraer inversiones. En esa línea, adelantó cuales son los próximos pasos a seguir para el Gobierno provincial.


Entrevista con Joaquín Aberastain Oro


P- ¿Cómo recibieron los últimos resultados de Calcatreu? 

R– Fue una muy buena noticia, tanto para la empresa como para el gobierno y para los rionegrinos, porque cuando se evaluó aprobar el proyecto se estimó una vida útil de 5 años, con la esperanza de que esto crezca. Los nuevos resultados aumentaron el recurso estimado, y la vida útil de la mina pasó a 16 años, con posibilidad de seguir creciendo. ¿Cómo se llegan a los años de vida de los proyectos? Cuando una empresa empieza a explorar, así como a definir el recurso y las reservas que tiene, llega un momento que a todo ese costo hay que hacerle un parate para poder poner en producción y tener flujo de caja. Esto bien resumido. El gobierno trabajó para generar la licencia social con la gente local, además de garantizar la estabilidad fiscal y la seguridad jurídica a través de modificaciones de ley, de adaptaciones en su estructura fiscal para ser tentativo para las inversiones. Una vez que ese escenario se pudo lograr, se trabajó en la audiencia pública del proyecto para esos cinco años proyectados de producción, sabiendo que había mucha posibilidad de que esto aumente. Entonces es una muy buena noticia, porque pensá que el proyecto empezó el 15 de abril: desde esa fecha hasta hoy, Calcatreu ya tiene tres despachos por más de 2.500 onzas de oro equivalentes, y dando empleo a 233 personas. Entre ellas, 170 son rionegrinas, de las cuales 100 son de Ingeniero Jacobacci. Hoy tenés más de 300 millones de pesos en los bolsillos de los jacobaccinos, que circula en la calle y en los negocios. 

Hay altas expectativas respecto al desarrollo de Calcatreu e Ivana. Foto: Franco Urchipía.

P- ¿Cómo esperan que impacte el proyecto en la sociedad?

R– Los impactos son medibles con distintos indicadores. En principio, tenés el impacto de la interacción del CAPEX, de la propia empresa, que en este caso son 54 millones de dólares que ellos pusieron para poder abrir el proyecto. A esto se sumarán otros 40 millones de dólares para la producción de estos 16 años, más para la continuidad y sostenibilidad del proyecto. Una vez que eso está invertido en Rio Negro, la empresa empieza a vender estos despachos que hablamos y empieza la recaudación. La compañía a cargo del proyecto tiene una carga tributaria grande, pero competitiva con el resto de las regiones mineras en Argentina. Cuando yo hablo de estabilidad fiscal y de generar las condiciones de inversión, me refiero a que haya un balance en poder recaudar y generar ingresos directos, pero a la vez de tener incentivos fiscales para que tu potencial geológico minero reciba la inversión. Entonces, tenés que buscar el equilibrio para lograr ser una jurisdicción minera que atraiga inversiones. Y tenés, entonces, los impuestos más regalía más el impuesto al desarrollo: todo eso es lo que de manera directa que recauda la nación, la provincia y los municipios a través de tasas, regalías e impuestos. Después tenés todo el derrame que tiene por empleo y proveedores, lo que empieza a generar un movimiento económico en el proyecto y en la región. También está el proveedor en segunda línea del minero, porque hay familias que hoy tienen un sueldo muy por encima de la media y que empiezan a consumir otras cosas. Todo esto va generando un movimiento que se va a ver en los próximos años.

El gobernador fue muy claro al comenzar esta gestión cuando dijo que quería pasar de ser una provincia con minerales a ser una provincia minera».

Joaquín Aberastain Oro, secretario de Minería de Río Negro.

P- ¿Cuáles son las expectativas con el avance de Ivana? 

R- El proyecto Ivana es un proyecto con altísimas expectativas, aunque hay que saber manejarlas. Los resultados son buenos, pero se necesita tiempo para obtener resultados, hacer los modelados geológicos, y terminar de definir la potencialidad de este proyecto. Hoy Ivana es el proyecto más avanzado en términos técnicos del país. Entonces, si todos estos resultados en la agenda que llevamos en conjunto con la empresa son buenos -estimamos que para el segundo semestre del año que viene-, estamos hablando de tener una potencial mina en producción cercana a Valcheta. Creo que esta mina en particular tiene un desafío estratégico muy grande para nosotros, porque cuando hablamos de soberanía para los argentinos, hay que pensar que hoy tenemos un recurso que consumimos pero que importamos al 100% para las centrales nucleares. Hoy tenemos la capacidad instalada y el know-how para no solamente poder  producir el mineral y importar mineral, sino poder pensar en exportar capacidades. En Río Negro tenemos sobre todo un escenario o un ecosistema científico nuclear muy avanzado en comparación con las otras jurisdicciones. Entonces no solamente tenemos el recurso, sino que tenemos el INVAP, tenemos Balseiro, la planta de enriquecimiento de Pilcaniyeu, y universidades públicas con muy buenos profesionales que van a permitir que esta cadena de valor sea completa durante el ciclo de producción. Además, tenemos una espalda en lo que es el control, la fiscalización y la eficiencia del uso de recursos, lo que va a terminar generando nuevas inversiones, desarrollo de capacidades y combustible nuclear para todos los argentinos.

P- ¿Qué otras iniciativas están más avanzadas de cara a los próximos años? 

R- Hablamos de Calcatreu, que es un hecho y está en producción; también de Ivana, que si los resultados son buenos en el próximo semestre, ya empezaremos a hablar de fechas concretas, de una audiencia pública y una posterior construcción del proyecto. Después, los proyectos que vienen están diseminados principalmente entre Los Menucos, Jacobacci y Comallo. En estas tres localidades hay proyectos principalmente de oro y plata, que están en estadios de exploración avanzada o lo que se conoce como PEA, que es Evaluación Económica Preliminar. Estos proyectos han pasado varios años de exploración, donde se han intensificado las inversiones en estos últimos años gracias a la generación de oportunidades que nos dio el gobernador Alberto Weretilneck. Este es trabajo de generar seguridad jurídica, estabilidad fiscal, licencia, además de dialogar con las comunidades originarias y las instituciones académicas, generó el escenario para que los proyectos que ya existían tengan otro tipo de inversión.

Hablamos de Calcatreu, que es un hecho y está en producción; también de Ivana, que si los resultados son buenos en el próximo semestre, ya empezaremos a hablar de fechas concretas (…). Después, los proyectos que vienen están diseminados principalmente entre Los Menucos, Jacobacci y Comallo».

Joaquín Aberastain Oro, secretario de Minería de Río Negro.

A diferencia del petróleo, en el que se descubre un pozo y a los seis u ocho meses ya está en producción, en la minería pueden pasar de 15 a 20 años para llegar a esa etapa: en la etapa de prospección vos hacés toda la exploración en superficie, lo que demora dos o tres años; después pasás a la exploración, empezás a estudiar en profundidad con campañas de perforación -donde en nuestro caso tenemos mucha apertura a la sociedad-, lo que puede demorar alrededor de cinco u ocho años hasta que se define bien el mineral que hay en el subsuelo, y entonces uno conoce el mineral, dónde está, la cantidad, la cantidad, etc., y todo esto es necesario para una evolución económica; después pasas a la factibilidad, que es donde está hoy el proyecto Ivana… Entonces, ese ciclo de vida es largo, por lo que hay que manejar las expectativas. Se trabaja en cada una de las etapas con los municipios, con las bolsas de trabajo, para que siempre se priorice, independientemente de la etapa en la que esté, a los rionegrinos y que estén cerca del proyecto, junto con las bolsas municipales.
 

P- ¿Qué herramientas incorporan para garantizar que esto se lleve a cabo? 

R– Tenemos un marco normativo muy robusto en lo que es ambiente, el código del procedimiento minero, y proveedores y maniobras con autoridad laboral. Creo que esas son las tres líneas de acción fuertes que tenemos. Con un marco regulatorio robusto y predecible, uno logra esa confianza en el inversor y una transparencia para el ciudadano también. Es cuestión de buscar el equilibrio, unas exigencias tales que permitan a una empresa poder generar trabajo y oportunidades e inversión, pero que a su vez garanticen controles. El gobernador fue muy claro al comenzar esta gestión cuando dijo que quería pasar de ser una provincia con minerales a ser una provincia minera. Entonces, entendimos rápidamente que teníamos que trabajar mucho para generar esas condiciones, donde los vecinos sepan que la minería hoy es una política de Estado para nosotros.

P- ¿Cómo es el alineamiento con Nación y las demás provincias? 

R– Esto lo voy a decir también como presidente del Consejo Federal de Minería, que nuclea a las 23 provincias; además estoy desde 2019 como Secretario de Minería, por lo que he vivido distintas gestiones. Hoy creo que hay una ventana de oportunidad muy grande para todos los argentinos: puede ser porque somos conscientes del potencial geológico minero que tenemos en nuestra cordillera argentina, pero hay una aceptación más generalizada de la actividad. También hay una mayor demanda de los minerales críticos, por las políticas de transición energética para poder construir tecnologías de descarbonización. Yendo a tu consulta puntual, hay un alineamiento político que no sucedió en otros años, donde independiente del color político que uno represente, sabemos que la minería es una oportunidad grande para todos.

Hay un alineamiento político que no sucedió en otros años, donde independiente del color político que uno represente, sabemos que la minería es una oportunidad grande para todos».

Joaquín Aberastain Oro, secretario de Minería de Río Negro.

Esto no significa descuidar el cuidado del ambiente, los controles o el respeto por las comunidades preexistentes a un proyecto, pero políticamente hoy hay convicción para hacer minería. Se ve en los resultados, y se ve en el gobierno nacional con unas reglas de juego muy claras en la macroeconomía, el RIGI, la Ley de Glaciares que sacaron, digamos, un marco normativo que hoy permite que Argentina sea visto como un foco de inversión. Y después, al ser un país federal, donde las provincias somos los dueños de los recursos, las decisiones de los gobernadores son muy importantes. El gobierno de Weretilneck abrió las puertas a la minería de tal forma que hoy es un hecho concreto: tenemos un proyecto de reconstrucción, otro proyecto en vísperas, y 58 proyectos más que se están explorando. Yo creo que hoy ha cambiado mucho la visión de la actividad y se debe a la construcción política que hay en Argentina.


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