“Este año va a ser bastante bravo”

“El frío se ha notado y este año va a ser bastante bravo, estamos en otoño y ya se está sintiendo”, expresó Jorge Sanzana un vecino que vive en el barrio Carlos Soria junto a su esposa y su hija de 11 años. Para calefaccionarse utilizan leña que a veces es muy costosa. Además están las complicaciones del humo, que afectan la salud.

Jorge hace un año y medio tiene su casa. Es propietario y dice que paga mensualmente los servicios municipales, como el alumbrado, el mantenimiento de las calles y la recolección de residuos. Sin embargo este invierno nuevamente sufrirá el frío con su familia.

“Supuestamente para fines de año van hacer todos los tramites para que podamos tener el servicio, así que vamos a pasar otro invierno a pura leña”, dijo a “Río Negro” mientras descargaba unos troncos de su auto.

Para calefaccionarse elige la leña de álamo porque no consigue frutal. La camionada cuesta $500 y no alcanza para cubrir el mes.

“Todos los vecinos estamos en la misma situación, nos arreglamos con garrafas y leña. La garrafa aumentó en algunos lados está a $200 y la tarifa social no se respeta”, explicó.

Este vecino se dedica a la construcción en seco y no pide que le regalen nada, sino sólo acceder a los servicios básicos. En su caso sólo cuenta con los suministros de luz y agua.

También el agua

Luis Cajal también vive en el mismo barrio hace cinco años junto a su esposa Haydée y su hija de 14 años.

“Para cocinar usamos dos garrafas, habíamos empezado a usar el cilindro de 45 kilos pero costaba entre $ 800 $ 1000 y no llegábamos al mes”, expresó.

Es empleado rural y desde la chacra trae la leña a veces un poco verde, la deja secar y luego la usa para calefaccionarse.

Todos los meses paga sus impuestos, pero la obra de gas no se hace.

Sin embargo, el gas no es único problema. También padecen con el servicio de agua. “En pleno calor se cortaba, había unas horas y después no”. Luis explicó que hicieron los trámites correspondientes, el servicio llegó “pero no está bien condicionado y está conectado así nomas”.

Más de $ 2.000 por mes

Alejandro vive hace cinco años en barrio Nuevo en una zona que limita con el Zanjón. También es propietario de su casa pero no cuenta con el servicio de gas. Este problema lo padece junto a más de una de una decena de vecinos que tienen su vivienda sobre esa arteria pero en el lado este. “Estamos conectados en forma provisoria al agua y a pesar de los reclamos que hemos hecho seguimos a la espera de una solución”, dijo mientras llenaba un balde para lavar su ropa.

Se calefaccionan con leña y describe: “Cuando hace más frío gastamos dos bolsas por día, cada bolsa cuesta $ 50 y es más de $ 2.000 al mes”.

Este trabajador jardinero vive junto a sus dos hijos uno de 14 y otro de 15.

13 años de espera

Fiske Menuco es otro barrio donde se sufre la falta del servicio de gas. “Desde hace 13 años que venimos reclamando por los distintos servicios. Somos más de mil familias que no tenemos acceso a la red de gas, pasando dos gasoductos de conexión domiciliaria por delante y atrás de nuestro barrio”, manifestó David uno de los vecinos que sufre esta problemática.

“Nuestra situación de condiciones inhumanas, es similar a la de miles de familias que viven en la ciudad. Una ciudad que ha crecido pero sin ninguna planificación, de forma irregular, condenando a miles de trabajadores a vivir de esta manera”, manifestó.


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