Evo Morales busca batir todo récord y gobernar hasta el Bicentenario

Cuando culmine su tercer mandato, en el 2020, se convertirá en el presidente más duradero de la historia de Bolivia. El excultivador de coca, que llegó al poder en el 2006 con la promesa de una revolución pacífica que incluyó la nacionalización de hidrocarburos, en diez años logró la inclusión social de millones y se enfrentó duramente con EE. UU. Irá a un plebiscito que le deje postularse al cuarto periodo.

Redacción

Por Redacción

LA PAZ- Evo Morales cumplirá hoy su décimo aniversario como presidente de Bolivia, un puesto que le gustaría mantener hasta el 2025, cuando el país celebrará el Bicentenario de su independencia de la corona española.

Para ello, Morales y su vicepresidente, el matemático Álvaro García Linera, confían en la victoria del “sí” en el referéndum al que están convocados los bolivianos el domingo para pronunciarse sobre una reforma de la nueva Constitución que permita al mandatario buscar un cuarto mandato (2020-2015) en las elecciones del 2019.

Más de seis millones de bolivianos decidirán si lo autorizan, tras una campaña electoral crispada por denuncias de corrupción y la muerte de seis personas en un ataque a una alcaldía de oposición.

El comicio despierta fuerte interés en Argentina, donde según el censo 2010 hay 345.272 residentes bolivianos y según la embajada de ese país 116.568 de ellos están empadronados para votar (la gran mayoría, 93.332 en Buenos Aires). Esta cifra es superior al de varios departamentos (provincias) pequeños de Bolivia, como Pando, que tiene un padrón de unos 30.000 ciudadanos. También hay una fuerte presencia boliviana en la región, donde hay casi 10.000 residentes, aunque muy pocos de ellos, 440, están empadronados. (ver página 26)

Hasta la semana pasada, los partidarios del “sí” y del “no” estaban empatados. Pero acusaciones que lo afectan directamente empiezan a modificar el tablero y, según recientes sondeos, los partidarios del “no” (47%) superan al “sí” (27%). De confirmarse el escenario, sería la primera derrota directa en los 10 años que lleva en el poder Morales, uno de los últimos representantes del llamado socialismo del siglo XXI.

Morales, el primer indígena aymara en llegar a la presidencia, está afectado por el escándalo del supuesto tráfico de influencias en favor de su expareja, Gabriela Zapata, quien a sus 28 años es una alta ejecutiva de la firma china CAMC, con contratos con el Estado por 576 millones de dólares. El gobierno atribuye la denuncia a un montaje de la Embajada de Estados Unidos.

Morales también podría verse perjudicado por las consecuencias de un ataque el miércoles a la alcaldía de El Alto, en poder de la oposición, que se cobró seis muertos por la inhalación del humo tras los incendios, provocados supuestamente por miembros del oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS).

Morales, un cultivador de coca de 56 años que asumió el poder el 22 de enero del 2006, sostiene que quiere seguir gobernando para que se cumpla la Agenda Patriótica 2025, que incluye un ambicioso programa de industrialización de hidrocarburos, energía y minería. Festejará su decenio en el poder junto a miles de simpatizantes en una serie de actos públicos programados para el viernes en La Paz, tras la presentación de un informe a la Asamblea Legislativa Plurinacional (Parlamento). Un día antes visitará, guiado por amautas (sacerdotes) aymaras, las ruinas de Tiahuanaco, a 81 kilómetros al oeste de La Paz, para realizar un ritual andino.

En sus diez años al frente del país, Morales logró la inclusión social de millones de indígenas de 36 naciones originarias, consiguió éxitos en su gestión macroeconómica y una alta recaudación pública por la exportación de gas natural y minerales.

En mayo del 2006 comenzó la nacionalización en los sectores de hidrocarburos, telecomunicaciones, minería, electricidad, aeronáutica y producción cementera, que ha llevado al Estado boliviano a controlar en estos momentos un 35% de la actividad económica del país.

“El (aporte) fundamental (de Evo Morales es) la construcción de una sociedad más cercana a su historia, que no desprecia sus raíces indígenas. El respeto que los indígenas han ganado y la marca de igualdad que este proceso ha dado a la sociedad boliviana son valiosos, y se han logrado sin mayor violencia, también gracias a que la sociedad ha reconocido mayoritariamente esa necesidad”, destacó en declaraciones a DPA el analista político Gonzalo Mendieta Romero.

Sin embargo, muchos de sus colaboradores y dirigentes de los movimientos sociales que lo respaldan se vieron implicados en casos de corrupción. Y las intrigas políticas pusieron en jaque al propio Morales en el 2008, quien conjuró una rebelión en los departamentos de Pando, Beni, Santa Cruz y Tarija que dejó una veintena de muertos.

Sin embargo, el respaldo que la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) blindó a Morales se vio apoyado entonces por mandatarios sudamericanos reunidos en Santiago de Chile a iniciativa de Michelle Bachelet, entre otros. Los llamados “golpistas y secesionistas” terminaron encarcelados o buscaron refugio político en países vecinos, Estados Unidos y España.

En política internacional una de sus acciones más destacadas fue la presentación en abril del 2013 de una demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para obligar a Chile a negociar de buena fe una salida al mar para Bolivia, que el país perdió en 1879 en la Guerra del Pacífico, que también involucró a Perú. Otro de los aspectos destacados es, como señala el analista Gonzalo Mendieta, “el manejo de ciertas relaciones (…) antes notoriamente desequilibradas, como la que se tenía con Estados Unidos”. “Aunque Evo no ha sabido pasar de la fase de los golpes a la de reconstrucción de nuevas relaciones con un país tan importante, es evidente que ha fijado límites a la presión externa”, considera el experto.

Morales ganó sus primeras elecciones en el 2005 cuando como candidato del partido Movimiento Al Socialismo (MAS) obtuvo un 53,74% de los votos, un apoyo que aumentó hasta el 64,22% en el 2009 y que cayó ligeramente al 61,36%, con el que volvió a ser reelegido en el 2014. Cerró el 2015 con una popularidad de 56%, pero afronta este año dificultades debido al bajo precio internacional del petróleo y los minerales, que ya llevaron a Bolivia a ingresar unos 4.000 millones de dólares menos que el año pasado.

Debates

Mario Ayoja | Raúl Burgos –

Agencias DPA, AFP y Télam


LA PAZ- Evo Morales cumplirá hoy su décimo aniversario como presidente de Bolivia, un puesto que le gustaría mantener hasta el 2025, cuando el país celebrará el Bicentenario de su independencia de la corona española.

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