Huertas orgánicas cosechan mucho más que verduras

El programa se realiza con internos de establecimientos penales y colegios de Roca. Su efecto positivo y multiplicador es el saldo de la contención y el aprendizaje que generan.



#

Aunque el objetivo principal es el cultivo de vegetales para el autoconsumo, en el caso de los internos hay un beneficio psicológico.

ROCA

ROCA (AR).- El trabajo con las huertas orgánicas permite obtener verduras frescas y sanas, de manera natural, en cualquier momento del año a quien se lo proponga. Por eso, hace un par de años, desde el Ministerio de Desarrollo Social de Río Negro en su sede de General Roca vienen trabajando de manera intensiva con distintas instituciones para brindar conocimientos básicos de autoabastecimiento a diferentes sectores de la población. Entre ellas se encuentran el Penal Nº 2, la Colonia Penal, algunos colegios y también familias.

Este programa de huertas orgánicas intensivas no sólo tiene como fundamento principal dar a conocer una manera distinta de cultivo sino que permite la integración de algunos miembros de la sociedad que son excluidos como los internos del Penal Nº 2 y la Colonia Penal.

Si bien el objetivo primordial es el auto consumo de vegetales mejorando la calidad de vida de los internos, este programa también trajo otras consecuencias positivas. La psicóloga Belén Luengo que trabaja en el penal comentó que “poder incorporar a los internos en esta actividad les permite trabajar ciertos sentimientos propios del encierro, ya que cuando se encuentran al aire libre generan un montón de sentimientos positivos”.

Este proyecto conlleva todo un trabajo de contención para con los reclusos. Selva Sánchez, licenciada en servicio social que también trabaja en el penal comentó que “quizás no llegamos a terminar con el proyecto de las huertas pero lo importante es acompañar y escuchar a los internos”.

Desde el ministerio destacan la importancia del programa en cuanto al efecto multiplicador que puede generar dentro de la sociedad. Las huertas familiares son un claro ejemplo de ello, una familia que incorpora a su casa este tipo de cultivos consiguen sus propios alimentos y comparten sus experiencias con los vecinos que de a poco se van contagiando y buscan obtener sus beneficios .

Algunos colegios de la ciudad también forman parte de este programa, por ejemplo la escuela Casaverde. Los directivos del programa, Oscar Muñoz y Maricel Candia, explicaron que la aceptación por parte de los chicos es muy buena y destacaron la importancia de que los más pequeños aprendan como cultivar de manera orgánica: “cuando están en pleno momento de aprendizaje los chicos adquieren los conocimientos mucho más rápido que los adultos y le ponen un compromiso tal que contagia a familiares y vecinos”. Oscar Muñoz agregó que “nuestro programa va más allá de darle a conocer los principios básicos de cómo debe realizarse una huerta orgánica a la población, lo que buscamos es poder contener a una parte crítica de la población, darle nuevas oportunidades y así generar un cambio”.


Comentarios


Huertas orgánicas cosechan mucho más que verduras