Inspeccionaron debajo del suelo de la bailanta

Aplicaron sofisticada tecnología de las empresas petroleras. Detectaron elementos curiosos bajo el suelo, pero resultó falsa alarma. Igual, recogieron información que

NEUQUEN (AN)- Con la ayuda de un sofisticado equipo de una empresa de servicios petroleros, los investigadores de la desaparición de Sergio Avalos realizaron ayer una nueva pericia en el boliche de la calle Primeros Pobladores, en el cual el estudiante de Picún Leufú fue visto por última vez hace 40 días. Hicieron excavaciones en algunos sectores donde se detectaron bajo la superficie elementos sospechosos, pero resultaron falsas alarmas.

El «geo radar», tal el nombre técnico del aparato, ya debutó en este caso durante un rastrillaje que se realizó a orillas del río Limay, donde el boliche El Fuerte-Las Palmas suele descargar residuos. En ese caso la búsqueda fue infructuosa.

La nueva pericia demuestra que para los investigadores, la bailanta sigue siendo el lugar central hacia el cual convergen todas las hipótesis. «Allí fue donde según varios testigos, se vio a Sergio por última vez. De manera que se harán todos los trabajos que resulten necesarios, hasta agotar las diligencias. Hasta ahora, nos ha servido para descartar muchas cosas y en estos casos, descartar es tan importante como confirmar», explicó una fuente con acceso a la causa.

Por El Fuerte-Las Palmas ya pasaron la policía provincial, la Gendarmería, un helicóptero que sobrevoló el enorme complejo y ahora el equipo que realizó una especie de «ecografía» del terreno para detectar lo que se encuentra bajo tierra.

Claro que la primera intervención judicial se realizó casi una semana después de la desaparición del estudiante de Picún Leufú, de quien nada se sabe desde el 14 de junio pasado. «Pasó mucho tiempo y mucha gente», reconocen los investigadores, quienes sin embargo depositan sus esperanzas en la premisa «si algo sucedió, algo quedó».

Para realizar la diligencia de ayer se dispuso una nueva clausura judicial del complejo bailable, que ya está cerrado por orden municipal.

Como en ocasiones anteriores, el juez Roberto Abelleira dispuso el cierre «durante el tiempo que demande la diligencia».

El «geo radar», utilizado en tareas de prospección petrolera y también para examinar, por ejemplo, la calidad de un pavimento, es una especie de caja de pequeñas dimensiones que repasa una superficie como si fuera una cortadora de césped, o una aspiradora. Está conectado a una pantalla en la que se observa lo que hay bajo tierra.

Durante el trabajo de ayer, detectó algunos elementos singulares bajo el suelo y eso motivó que se realizaran sendas excavaciones. Las fuentes consultadas indicaron que en un caso se trataba de cañerías que habían pasado inadvertidas y en el otro, de antiguas baldosas, restos de construcciones anteriores.

Las excavaciones fueron realizadas en el patio y en el interior de la bailanta. Además, la sofisticada tecnología permitió recoger mucha información que debe ser procesada antes de decidir si vuelven a realizar una pericia similar o se da por concluida esta fase de la investigación.

Aunque el fuerte de la pesquisa está concentrada en el boliche, no se dejan de lado otras hipótesis. Ayer, por ejemplo, los bomberos trabajaron en la zona de bardas cercana al Parque Industrial porque una testigo había referido movimientos de suelos sospechosos en ese sector.

Resultó ser una cuadrilla del Epas, que efectivamente había estado cavando para tareas propias del organismo.

También se descartó otra hipótesis que había llegado a los investigadores a través de testigos indirectos. Después de una paciente tarea, lograron determinar que eran comentarios basados en conjeturas, y no en la observación de hechos concretos.


Formá parte de nuestra comunidad de lectores

Más de un siglo comprometidos con nuestra comunidad. Elegí la mejor información, análisis y entretenimiento, desde la Patagonia para todo el país.

Quiero mi suscripción

Comentarios