Joyas sufrientes en la vereda

Los frutales de nuestras chacras tienen sus parientes cercanos como ornamentales. Es así que en nuestras veredas se suelen observar durazneros de flor (Prunus persica duplex) (foto) y ciruelos (Prunus pisardii). Sin negar que son realmente muy lindos, tengo mis reservas con ellos porque –en mi opinión– no son aptos para veredas porque sufren muchísimo la falta de agua y los vientos secos. En el caso de los durazneros, por ser realmente muy bajos (y para colmo suelen ser podados para que sean aún más bajos) y poder dar frutos, no faltan los que los quieren arrancar (incluso verdes) y destrozan ramas enteras. Y con referencia a los ciruelos, son innumerables los que lucen decrépitos y a punto de dar las hurras… lo que se acentúa con podas irracionales. La consigna es no podar, salvo que sea estrictamente necesario y nunca antes de la floración.


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