La batalla de los números
La semana en Bariloche en la opinión del periodista Daniel Marzal, referida a la tasa al turista y su recaudación.
Datos
- Más allá de las declaraciones previas, el gobierno municipal sabía que el cruce que mantiene desde hace meses con los empresarios hoteleros y cabañeros por la tasa al turista tendría su prueba de fuego a la hora de sopesar la recaudación.
- Cuando presentó el proyecto el intendente Gennuso habló de una meta anual de 100 millones de pesos, y luego la bajó a 55 millones. Más tarde desde la Secretaría de Turismo moderaron la expectativa a “unos 40 ó 45 millones”.
- Antes y después las cámaras empresarias manifestaron su rechazo, juntaron firmas por la derogación del gravamen y se presentaron a la Justicia para que lo declare inconstitucional.
- La imposición para cada turista varía entre 5 y 60 pesos por pernocte. En marzo del año pasado la ciudad recibió 44.774 visitantes y vendió un total de 177.914 plazas de alojamiento. Si esta vez se mantuvo un flujo parecido la recaudación de la tasa debió rondar los 2 millones de pesos. Pero el primer informe de recaudación que elaboró Hacienda sólo da para el primer mes un total de 382.500 pesos.
- La intención de Gennuso es aplicar el dinero a la realización de obras de infraestructura con impacto turístico.
- Los hoteleros volvieron a la carga, dijeron que la tasa es para Bariloche “un tiro en el pie” y que el monto recaudado “no justifica” la molestia generada a los visitantes.
- Si la preocupación son las “desventajas comparativas”, no queda claro por qué aceptan sin vueltas el derecho de ingreso que cobra el Parque Nacional Nahuel Huapi: 250 pesos a extranjeros y 120 pesos a residentes argentinos.
- Gennuso se mantiene firme y retrucó con intimaciones para los 500 empresas y microempresas que no presentaron su declaración ni pagaron la tasa. Luego avanzará con sanciones a los incumplidores.
- El intendente sabe que es un tema conflictivo y su apuesta de fondo será la defensa en Tribunales de lo que algunos tildaron como “una tasa ilegítima, disfrazada de impuesto”.
- Pero un golpe de efecto importante sería el de apurar y mostrar las obras prometidas. Un objetivo difícil de cumplir mientras la recaudación no despegue.