La certificación de la merluza viene con demora

Se habían dado pasos importantes, pero se frenaron. Acusan al gobierno de no tener interés.

Tras casi cuatro años de evaluación, análisis y avances importantes, el proceso de certificación de explotación sustentable de la pesquería de merluza en el Golfo San Matías está demorado y preocupa en el ámbito pesquero su efectiva concreción.

En el 2002 se empezó a hablar del tema en la provincia de Río Negro, cuando expertos de entidades relacionadas con estas iniciativas a nivel mundial llegaron a la zona a presentar la propuesta. Las medidas de manejo del recurso, la concientización de los propios pescadores y empresarios y la incorporación de nuevos elementos tecnológicos harían posible pensar en que la merluza hubbsi del golfo San Matías, fuera exportada con un sello de sustentabilidad en su explotación que le otorgaría mayor valor comercial y la posicionaría por encima de otros productos similares en los mercados internacionales.

Desde entonces el proceso avanzó con el apoyo del Estado, desde el ámbito privado y no gubernamental. Sectores científicos impulsaron determinaciones estatales que acercaron la posibilidad de certificación, tales como las medidas de manejo implementadas y la incorporación del Sistema de Monitoreo Pesquero y Oceanográfico a toda la flota que opera en aguas de la provincia.

Estos dispositivos que se ubican en cada buque obligatoriamente, fueron construidos por el Invap y transmiten vía satélite a una sala de recepción de datos ubicada en el Instituto de Biología Marina y Pesquera Almirante Storni, toda la información acerca de la velocidad, rumbo y posición de las embarcaciones en cada viaje.

La presencia frecuente de observadores a bordo, también decidida por el Estado provincial con el fin de garantizar la explotación responsable y conocer datos biológicos de lo que se captura, es otro elemento importante que colabora con el objetivo final.

Sin embargo, restan aún los últimos pasos para la concreción de la certificación de la pesquería como explotación sustentable de acuerdo a los parámetros exigidos internacionalmente para garantizar que los recursos marinos no sean sometidos a prácticas de pesca irresponsables y peligrosas para su estado de conservación.

A principios del 2003, desde el Ministerio de Economía, entonces a cargo de José Luis Rodríguez, de quien dependía la Secretaría de la Producción, se informaba por los medios a través de solicitadas y notas periodísticas que en Río Negro estaba en marcha el proceso de certificación de pesca responsable de la merluza en el golfo San Matías.

Se expresaba el valor que la imposición de un sello comercial podría tener para la actividad y los réditos que generaría en la distribución de ingresos para el sector.

Desde esa época se llevó adelante la precertificación con evaluaciones frecuentes de avances por la Marine Stewardship Council MSC, la entidad internacional encargada de estos procesos a nivel mundial. La supervisión corrió en la zona corrió por cuenta de la Fundación Vida Silvestre en el marco de un proyecto marino que la entidad desarrolla en la región.

Durante estos tres años se trabajó fuertemente en la evaluación de la actividad, en la concientización de muchos de los pescadores y empresarios, en la implementación de avances tecnológicos que colaboren con la causa y en el debate de nueva normativa que incluya el tema en las leyes vigentes.

Pero en los últimos meses se evidencia cierta demora, que el Estado adjudica a la falta de compromiso por parte de algunos de los actores que deben intervenir en el proceso. Aunque desde algunos otros sectores se acusa al Gobierno de no tener interés en poner en marcha la certificación y desembolsar los montos que se requieren para su efectiva puesta en vigencia.

 

PEDRO CARAM

pcaram@rionegro.com.ar


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