La inversión en la educación de Río Negro

Fernández Avello analiza las condiciones de los colegios en la provincia, en lo que refiere a infraestructura.

Redacción

Por Redacción

La gente opina

En nuestro país tenemos tanta diversidad de climas como provincias, y en cada caso podemos ver que algunas tienen situaciones muy favorables, como la nuestra de Río Negro, que posee mar, montañas, producción frutihortícola, ganadería, turismo, minería y explotación petrolera; y otras como Catamarca, recursos muy escasos. Pero una buena política federal que redistribuya los ingresos de Nación puede compensar muchas veces estas abismales diferencias de recursos naturales y estratégicos de cada provincia. Cada Estado entonces invierte y gasta de acuerdo a sus ingresos, cantidad de población y extensión. Uno de los rubros que más me preocupan, y que creo más deben preocupar a los gobernantes, es el tema educativo, porque de una buena educación se desprende el futuro de una sociedad. Aquí en Río Negro hemos padecido muchos gobiernos con conflictos docentes que parecían nunca terminar. Todos los años la lucha del sindicato Unter, porteros y denuncias por el mal funcionamiento de los edificios en su parte estructural fueron el menú que teníamos que comer entre febrero y marzo, y de allí en adelante en cualquier mes del año. Durante los últimos cuatro años el nivel de conflictos ha bajado de forma brusca, ya que los docentes y auxiliares cobran sus salarios en tiempo y forma, y esto no es un dato menor. Lo que todavía sigue sin tener una solución definitiva es el estado de los colegios y sus infraestructuras básicas de calefacción, provisión de gas, electricidad, etc. Allí siempre vemos manifestaciones públicas de padres y docentes, quita de medidores de gas por parte de empresas como Camuzzi Gas del Sur y otros inconvenientes que realmente por su seriedad ponen en riesgo a la población de alumnos, docentes, porteros y padres que concurren a estos establecimientos. En Bariloche un último caso emblemático fue el de la Escuela Nº 48, la cual se denunció por fallas muy serias en el sistema de gas y calefactores, y que luego de avisar por años esas fallas por parte de los directivos un buen día encontró a alumnos y personal intoxicados con monóxido de carbono. Ese día recién se tomaron medidas de fondo y se cambió toda la red de gas interna de la escuela… ¡recién ese día! Tenemos suerte como sociedad de que no existan más “accidentes” de este tipo, pero me pregunto si lo que sucedió en el colegio 48 de Bariloche fue un accidente o forma parte de un sistema que no tiene a la seguridad como un tema principal. De allí mi pregunta sobre cómo invierte el Estado en educación, y sigo preguntándome si la seguridad es prioridad, porque hasta ahora hemos tenido mucha suerte, pero cuando se trata de vidas humanas no se puede jugar a tener más o menos suerte. Esperemos que este año todos los colegios de Bariloche y de la provincia hayan tenido una revisión a fondo de sus sistemas, porque lo que sucedió en la Escuela Nº 48 “no fue un accidente”, en todo caso fue negligencia de quien sabía del problema y sólo se ocupó del mismo cuando ya fue muy tarde… Seguiremos atentos a lo que suceda. Jorge L. Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche


La gente opina

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora