“La tolerancia que nos destruye”

Por Redacción

El ser humano necesita a muy temprana edad ser contenido y educado como corresponde. Cuando somos niños no diferenciamos mucho lo bueno de lo malo, entonces nuestros padres nos educan lo mejor que pueden, de acuerdo con sus enseñanzas y el aprendizaje de sus vidas; entonces ya entrando en la adolescencia tenemos casi plena conciencia de lo bueno y lo malo. Como el ser humano tiene tendencia a repetir lo que hace, y si hay tolerancia en un mal proceder es probable que reitere, entonces para eso está la ley. Pero si es aplicada suavemente, no surtirá el efecto deseado. En casos iniciales, de niño, cuando hace algo malo o incorrecto, debe hablársele e indicársele de la mejor manera posible lo que está mal, porque no sabe. Y así aprende con buenas posibilidades para, cuando sea adolescente, saber diferenciar lo que está bien y lo que está mal y, si no actúa bien, ahí es cuando la tolerancia es mala, porque lo que aprendemos que es bueno o malo lo hacemos en forma progresiva, o sea que, si alguien quiere estafar, robar, matar, violar, etc., lo hará progresivamente. Entonces también que le caiga el máximo de pena, así cuando alguien quiera realizar lo que no corresponde, lo pensará y posiblemente no procederá mal por lo severo del castigo. Y si lo hiciera, nada mejor que una primera lección severa, para que sea un buen aprendizaje; sea quien fuere, difícil será que reincida en lo que no corresponde. Todo humano al realizar cualquier tipo de actividad tiene tendencia a aumentar lo que hace y está probado que, tanto para bien como para mal, por tener inteligencia, lo que haga lo hará en aumento, por eso en malos procederes la sanción debe ser severa. Supongamos que en un banco detectan a un empleado que roba. Es seguro que nunca más trabajará en ese lugar. O en un comercio si roba el empleado; el dueño seguro que nunca más le dará trabajo. O sea que en casi todos los casos la pena es de por vida. Yo creo que todos los ciudadanos debemos sentir que las cosas son de todos y, si alguien roba o daña a alguien, después nos robará y nos dañará a nosotros. Y la mejor prueba es la inseguridad que estamos viviendo. Todo es por culpa de que hay mucha tolerancia y que la ley no se aplica en su máxima pena; yo diría tolerancia tremendamente excesiva, y ya que estamos les preguntaría a los que sueltan a los delincuentes si los soltarían si el daño fuera a sus familiares, como el caso que salió por tevé que robaron a un comerciante, lo golpearon, se tirotearon con la policía y a los tres días de su detención estaban libres, hasta que se les aplique la sentencia. Considero que esta es una burla a todos los ciudadanos y un mal ejemplo del proceder de la Justicia. Así también me lo manifestaron las personas que consulté con gran indignación. Señores que manejan y hacen las leyes, por favor, el pueblo pide a gritos paz y la mejor manera es sacando de circulación por largo tiempo a quien cometa el primer delito, para que no pueda enseñar sus malos hábitos a otras personas y sirva de ejemplo. Horacio C. E. Marcote DNI 11.233.956 Neuquén

Horacio C. E. Marcote DNI 11.233.956 Neuquén


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