Las historias del abuelo Alejandro ahora se leen en francés

Historias de un abuelo que vive lejos de sus nietos”, del dramaturgo Alejando Finzi, será editado en Francia. En diálogo con Río Negro, también adelantó que prepara una reedición argentina que incluirá seis obras escritas para sus nietos.

Desde su casa a orillas del Limay, Finzi le hace frente a la cuarentena escribiendo y trabajando en nuevas ideas. (Foto: Yamil Regules)

Desde su casa a orillas del Limay, Finzi le hace frente a la cuarentena escribiendo y trabajando en nuevas ideas. (Foto: Yamil Regules)

Hoy, en medio del aislamiento por la pandemia del coronavirus, una de las cosas que más extrañan los abuelos – y abuelas, claro– es el contacto diario, periódico o habitual con sus nietos. Alejandro lo extraña siempre. En tiempos de cuarentena, los abuelos recurren al Whatsapp y las videollamadas para no perder contacto con sus chiquitines –para los abuelos, sus nietos siempre son chiquitines–. Alejandro lo hace desde 2007 cuando nació Juliett en la lejana Québec.
Alejandro Finzi, de él hablamos, es un abuelo que vive lejos de sus nietos y le crea historias, eso que tan bien le sale. Basta con decir que Finzi es uno de los dramaturgos más importantes del país, y reconocido ampliamente fuera de él. Casi que es neuquino –en 1984 llegó para quedarse– y desde su casa a orillas del Limay trabaja incansablemente en construir historias que luego son llevadas a las tablas.

Mis nietitos serán mayores un día, pero mi aspiración como autor teatral es que encuentren en su lectura el momento de la niñez que tenían cuando escribí cada una”.

Alejandro Finzi.


“Historias de un abuelo que vive lejos de sus nietos” se editó y se agotó en Argentina, incluía las historias dedicadas a sus primeros tres nietos. Pero ahora, en unos meses, los francófonos del mundo también podrán disfrutar de tres historias escritas por Finzi. Es que la editorial l`Harmattan va a publicar la versión francesa del libro “Historias de un abuelo que vive lejos de sus nietos”. Con traducción de Denise Delprat, como el resto, el libro dedicado a sus nietos se transformará en la cuarta obra del autor local en Francia.
“Me escribieron, me dijeron que aceptaron las obras y que las van a publicar. Yo peso 101 kilos y estoy a un metro del piso, no puedo bajar. Son obras que escribí para mis nietos porque los tengo muy lejos y no puedo hacer oficio de abuelo, entonces todo lo que puedo hacer es como autor escribirle a cada uno una obra”, contó Finzi sobre la buena nueva. Y subrayó: “Es un notición, estoy muy emocionado”.
La edición francesa sólo incluirá las historias “Un oso cruza la frontera”, “¿En cuánto tiempo se derrite un cubito?” y “El elefante rosado y el fotógrafo”. Pero Ediciones con Doble Z publicará la segunda edición argentina del libro que también tendrá a “Fuentealba, clase abierta”, “La última batalla de los Pincheira” y “La canción de Don Cristobal”. Es decir las seis obras que el abuelo Alejandro les escribió a Juliette, Clara, Mathias, Sarah, Lionel y Édouard.
“Las seis obras se han estrenado y se han hecho muchas veces, también han sido publicadas y estudiadas”, confió el dramaturgo en diálogo con Río Negro, desde su casa, en cuarentena.
“Un oso cruza la frontera” fue estrenada por Carol Yordanoff en Villa Regina. “Gracias a esa puesta ganó el Premio Argentores el año pasado”, destacó Finzi.
Eleonora Arias estrenó “¿En cuánto tiempo se derrite un cubito? en San Martín de los Andes. Iván Kovac tiene el proyecto de llevarla a Chos Malal, donde ya estrenó “La última batalla de los Pincheira”. Marina García Barros también prepara esta última obra.
“Fuentealba, clase abierta” se estrenó en Junín de los Andes.
“Todas las obras se estrenaron, algunas se entrenaron en El Salvador, otras en Colombia, pero todas han llegado a escena”, resumió Finzi sobre las historias que escribió para sus nietos.
Tal como él mismo lo explica en el prólogo escrito especialmente para la segunda edición argentina del libro para los hijos de Daniel y Andrés: “Fueron escritas en diferentes momentos, a lo largo de los años, en distintos lugares del mundo. Todas, tal vez todas ellas, fueron escritas para cuando sean más grandes, sean adolescentes, sean adultos jóvenes. Escribo ‘tal vez’ porque en realidad no lo sé a ciencia cierta. Mis nietitos serán mayores un día, pero mi aspiración como autor teatral es que encuentren en su lectura el momento de la niñez que tenían cuando escribí cada una”.
Mientras, todos podemos disfrutarlas, escritas o actuadas.


Una cuarentena nada aburrida

Quizás, muchos no encuentran que hacer durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio. Otros, en cambio, no paran, ni un minuto.
El dramaturgo Alejandro Finzi es de estos últimos. Avanzó y terminó algunos escritos, continúa con otros, evalúa online a sus alumnos y hasta planea un taller de dramaturgia online para la comunidad universitaria.
“Acabo de terminar una obra que se llama ‘La historia de Estrella y Galileo’, estoy muy contento y exhausto son muchísimas horas frente al teclado, tengo la espalda hecha bolsa, pero estoy feliz porque terminé la obra que es una historia entre patagónica y chiflada”, contó sobre uno de sus logros de cuarentena.
También terminó un libro académico sobre un seminario de posgrado que abordó al poeta Alberto Mazzochi; y, por supuesto, también culminó la versión integral de libro “Historias de un abuelo que vive lejos de sus nietos”.
Pero eso no es todo: también se hace un tiempo para cuidar sus plantaciones de acelga, morrones y tomates, junto a su esposa, la reconocida alergista Laura Vega. “Cuando era niño vivía en la sierra de Córdoba y tenía una huerta, ahora que soy un viejo he vuelto al viejo oficio”.


SUSCRIBITE A TODOS TENEMOS UN PLAN
Todos los viernes lo que tenés que saber para el fin de semana.

Comentarios


Las historias del abuelo Alejandro ahora se leen en francés