Le dieron el último adiós a la empresa TAN

EUQUEN (AN).- En una tarde fría y opaca, con rumores de nieve y zumbido de turbinas ruidosas pero lejanas, un centenar de personas cumplieron la triste ceremonia del velorio junto a los hangares de la desaparecida empresa Transportes Aéreos Neuquén (TAN), a un costado de la pista del aeropuerto neuquino.

El acto, por algunos momentos, fue emotivo y en otros muy duro. La placa de bronce, sencilla y pequeña, se colocó en piso, ligeramente inclinada. Sobre ella se lee: Transportes Aéreos Neuquén (TAN), a un año de tu desaparición; tus ex empleados. Junto al metal cayeron algunas flores envueltas en celofán que se mezclaron con los yuyos que se crecen por entre las juntas del piso de cemento.

El acto lo abrió el piloto Emilio Zayas quien ante todo intentó sacudirse de cualquier sospecha que lo ligue al Movimiento Popular Neuquino.

«No soy ni blanco ni amarillo», dijo Zayas en una curiosa apertura de reunión.

Antes, el mismo piloto le expresó a este diario su molestia porque en el anuncio del encuentro publicado por este diario se hizo una mención a la línea felipista del partido provincial. Esa facción, a través de una solicitada publicada ayer, se sumó al encuentro con una fuerte crítica al gobierno de Jorge Sobisch. La privatización de TAN realizada en la anterior gestión del actual gobernador marcó encarnizado enfrentamiento entre los blancos y amarillos del partido provincial.

«Yo no quiero que esto se politice», afirmó Zayas quien durante su alocución elaboró una suerte de «mea culpa»: «quizá no hice lo suficiente», dijo el hombre que aseguró tener «tanta documentación como memoria».

Los diputados de la Alianza Ricardo Villar y Eduardo Correa participaron de la ceremonia, en la que también estuvieron el ahora referente de la línea felipista Horacio Forni y la militante y ex subsecretaria de Educación, Hebe Adala. Fue la presencia de estos dirigentes la que preocupó al principal organizador del acto de la víspera.

Entre los presentes había hombres que durante mucho tiempo estuvieron bajo el mismo techo laboral e incluso algunas azafata y ex empleadas administrativas. Las camperas azules con cuello corto y bolsillos prácticos -un clásico en la aeronáutica- fueron las que más se destacaron entre variada gama de grises, marrones y negros de la ropa de abrigo.

En el fondo y refunfuñando, el ex comandante Omar Braschi, no ocultaba su fastidio por lo que se fue y por lo que no será TAN. También recordó la época de oro y los años malos, y la falta de acciones de algunos de los hijos de la firma aérea neuquina.

Braschi, de 57 años, recordó la privatización y a los muchos que apoyaron la venta de siete aviones y del resto de los bienes de la empresa.

«Cuando se vendió éramos la tercera línea aérea del país, teníamos siete aviones. Con tres de esos aviones, en el estado que se encontraban, redondeábamos el millón y medio de dólares que recibió la provincia. No hay que pensar mucho para decir si se hizo bien o se hizo mal», dijo el hombre. Braschi que -al comando de un avión de TAN- realizó los vuelos de bautismo de la empresa desde Neuquén a Puerto Mont y a Concepción (Chile).


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