Los Piojos cerraron sin fuerza el festival de Cosquín

Muchos temas nuevos y pocos hits enfriaron al público.

CóRDOBA (Télam).- El grupo Los Piojos cerró ayer a la madrugada el Cosquín Rock 2004 ante unas 20.000 personas que poblaron por cuarta vez en cuatro días la plaza Próspero Molina de esa ciudad de las sierras de Córdoba.

En una actuación en la que sólo logró levantar por momentos a la multitud, la banda de Andrés Ciro puso el broche final a un festival accidentado, que en la madrugada del domingo derivó en el caos cuando hubo incidentes luego de que Charly García, enojado por los desperfectos que sufría el sonido, abandonó el escenario a poco de comenzar su show.

Un largo set de las canciones menos difundidas de su obra hizo que el público bajara en su fervor inicial, en una demostración de que en el Cosquín Rock la gente demanda más hits, en pos de escenificar la coreografía futbolera de bengalas y banderas flameantes, moda que ya es reiterativa.

Comenzaron bien Los Piojos con «Te diría», «Babilonia», «Me dijo» y «Tan solo», tema este último que levantó a la multitud, pero luego la potencia se redujo y el público aplacó su energía para limitarse a observar en silencio lo que sucedía sobre el escenario.

Entonces sonó «Dientes de cordero», del último disco «Máquina de sangre», tema que fue ilustrado en la pantalla gigante con imágenes de los sucesos de Plaza de Mayo del 19 y 20 de diciembre de 2001. Pasaron luego dos reggaes, entre ellos el «reggae rojo y negro», qu dedicaron al pueblo cubano, y posteriormente subieron los invitados. Primero fue Omar Mollo, con quien cantaron el tango «Yira yira», y luego ingresó Germán Daffunchio, con el que interpretaron «Shine», un viejo éxito de Las Pelotas que sirvió para despertar al público, que coreó el nombre de esa banda en pleno show «piojoso».

A partir de allí la «máquina de sangre» se encendió en todo su esplendor hasta llegar a un final con éxitos como «El farolito», «Como Alí» -poco imaginativa crítica a la música electrónica y las fiestas raves- y el coreado «Maradó».

CóRDOBA (Télam).- Tras el escándalo que se produjo el sábado en el Cosquín Rock luego de su actuación, el cantante y compositor Charly García brindó ayer a la madrugada un sorpresivo show en una discoteca de Villa Carlos Paz, ante unas 1.000 personas que estaban en el lugar.

García estuvo recorriendo diferentes lugares para tocar, hasta que llegó a la popular discoteca Keops, donde se presentó con su banda y compartió un tema con el bandoneonista Rubén Juárez, quien tiene un espectáculo propio en ese lugar.

Cuando salía de la disco, García se refirió a su interrumpida actuación en el Cosquín Rock: «Estaba mal organizado, un sonido horrible y no andaba nada. La gente se portó muy bien, no rompió nada, nada más que eso», afirmó el cantante.

Consultado sobre la posibilidad de regresar alguna vez a Cosquín, García dijo: «Sí, pero tengo que pedir más plata, el problema es ése». Amplió sus conceptos con insólitas salidas, como: «El escenario está maldito, o algo así. Hay que llamarlo a Julio Maharbiz, para que actúe como DJ, con la Negra Sosa. Yo estoy bárbaro».


CóRDOBA (Télam).- El grupo Los Piojos cerró ayer a la madrugada el Cosquín Rock 2004 ante unas 20.000 personas que poblaron por cuarta vez en cuatro días la plaza Próspero Molina de esa ciudad de las sierras de Córdoba.

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