Maravillas del Limay
Al caer el Sol, iluminado por la Luna y las estrellas, el río ofrece su mágica cara nocturna. Una recorrida con punto de partida en El Chocón, con escalas en Plottier, Neuquén y Balsa Las Perlas, para disfrutar de un deslumbrante espectáculo natural desde la primera fila.
POSTALES DEL VALLE
Ricardo Kleine Samson, ricardokleine@ricardokleine.com.ar
La luna de Plottier
El río Limay nace allá, en el Nahuel Huapi, y termina aquí cerquita, cuando se encuentra con el río Neuquén para hacer el río Negro. Que sus aguas sean tan limpias como trasparentes y cristalinas no es tan relevante como saber que la Luna asoma, con gusto, a la Tierra por sus orillas. Foto tomada en Plottier.
El sol se despide
En el opuesto cardinal por donde asoma la Luna, el Sol se despide con desgano del día, y también a orillas del Limay. No es exagerado asegurar que, si no fuera por este hermoso río, ni la Luna ni el Sol sabrían qué hacer. Foto tomada en Plottier.
Constelaciones
Y si mira para arriba, con nubes o sin ellas, las constelaciones de estrellas más hermosas, como la Cruz del Sur, también miran a este río. Foto nocturna tomada en Neuquén en el barrio La Zagala.
Balsa Las Perlas
“No se tú, pero yo…” tengo la impresión de que ese grupo de álamos isleños saludan con sus manos a los cientos de millones de estrellas que pasan cada noche a saludar al Limay. Foto nocturna, tomada en Balsa Las Perlas.
Una estrella en el chocón
Sigma Octantis, en la constelación del Octante, es una pequeñísima estrella ubicada en el centro de donde pivotean el resto de los astros. Por esta estrella gira nuestra galaxia y es una artista exclusiva del hemisferio sur (en el norte no se ve) contratada para la ocasión, por el río Limay. Foto nocturna de larga exposición, tomada en El Chocón en la noche de Navidad.
El río que siempre brilla
Abundancia sí la hay. Agua: la que quiera. Árboles: los que busque. Cielo, inagotable… En el Limay no hay oscuridad por sombría que sea la noche. El Limay brilla por sí mismo, a la hora que sea y como sea. Foto nocturna, tomada en Balsa Las Perlas.
Zona de pescadores
Usted creerá que lo estoy engañando, que intento seducirlo, que las estrellas, la Luna, el Sol, los álamos saludan… pero se equivoca, porque cuando venga a conocerlo se va a encontrar con los reyes de este río: sus pescadores. Y ahí me dirá quién de los dos es más exagerado. Es fácil dar con ellos, se esconden detrás de los peces que ellos mismos pescan. Venga a buscarlos…
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