Millones de musulmanes camino a La Meca

Más de dos millones de peregrinos musulmanes de todo el mundo iniciaron ayer la ascensión al Monte Arafat en Arabia Saudita, para pedir juntos indulgencia a Dios. La invocación a Dios en este sitio, en el que Mahoma dijo su sermón de despedida, es considerada el clímax de la peregrinación o «haj». «Este parece ser el mayor haj de todos los tiempos. Quizá incluso haya tres millones de personas», comentaron testigos oculares a periodistas árabes.

Nadie sabe exactamente cuántas personas se reunieron estos días en los lugares sagrados de La Meca y de Medina. A pesar de que cada musulmán necesita un permiso de las autoridades saudíes para la peregrinación, cada año cientos de miles de saudíes y musulmanes extranjeros que trabajan en el reino consiguen realizar el viaje sin autorización. Para evitar disturbios y aglomeraciones demasiado grandes, cada musulmán puede realizar una solicitud para el «haj» sólo una vez cada cinco años.

El año pasado, en la «lapidación del diablo», 251 peregrinos murieron aplastados cuando se desató el pánico en la masa. Para que esta tragedia no se repita, esta vez los peregrinos deben dejar su equipaje antes de partir rumbo al lugar en el que se lanzan piedras contra una de las columnas que simbolizan al diablo. Un funcionario citado por el diario saudita «Arab News» dijo que «todo va de acuerdo con el plan». Además, se erigieron varios hospitales provisionales y centros de primeros auxilios para atender a los peregrinos de ser necesario. Sin embargo, el desplazamiento sigue siendo difícil en los alrededores de Mina ya que miles de peregrinos sin autorización buscan descanso en las calles tras el largo viaje de varias horas desde La Meca.

El gobierno saudita dispuso el despliegue de unos 50.000 efectivos para la seguridad de los peregrinos y para prevenir posibles ataques de la red terrorista Al Qaida. Por su parte, en su sermón a los peregrinos, el imán llamó a los musulmanes a apartarse de las ideas extremistas. El gran muftí de Arabia saudita, jeque Abdel Aziz Al Sheij, la mayor autoridad religiosa del reino, dijo a los peregrinos en Monte Arafat que una campaña en contra del Islam buscaba identificar a los musulmanes con los terroristas. El muftí subrayó que el Islam es una religión de justicia y derechos y criticó a las personas que afirman que el Islam socava la libertad y los derechos humanos. Además, llamó a los musulmanes a seguir a sus líderes y no permitir que los enemigos del Islam ataquen a sus naciones. (DPA)


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