Monitoreo de sequías desde el espacio

Una herramienta que permite tomar decisiones con anticipación y así reducir pérdidas productivas.

Nuevas tecnologías para un viejo problema

Un sistema de alerta temprana está en desarrollo en la Estación Experimental del INTA, en Bariloche, con la intención de contar rápidamente con información relacionada con cambios o eventos ambientales que afectan a la producción agropecuaria (por ejemplo nevadas, procesos de sequía o emergencia de plagas). El sistema permite planificar y tomar decisiones con tiempo suficiente para reducir potenciales pérdidas en la productividad de un campo o una región.

Los sistemas de producción ganadera de Patagonia Norte se sustentan en los pastizales naturales. La evolución de la producción forrajera determina, en gran medida, el nivel de los índices productivos y, por ende, la oferta de productos pecuarios, carne y fibra animal principalmente.

La ocurrencia de sequías y, en consecuencia, las mermas en la oferta forrajera repercuten no sólo sobre el productor sino que tienen implicancias en el resto de la cadena de producción. Los impactos pueden variar de acuerdo con la intensidad, frecuencia y/o duración del evento. Se pueden registrar mermas en la cantidad de productos generados durante un ciclo productivo, como carne o lana y por ende afectar niveles de ingresos. En situaciones más desfavorables es probable que exista mortandad animal en categorías reproductoras, generando a su vez descapitalización y mermas durante más de un ciclo productivo.

La aparición de nuevas tecnologías al servicio de la investigación, como son los sensores remotos, ha permitido avanzar en el estudio de aspectos funcionales de los ecosistemas a través del uso de índices espectrales.

Entre ellos ha tenido gran difusión el Índice de Vegetación Normalizado (IVN), que permite estimar la cantidad de energía radiante absorbida por la vegetación, considerado por ende un buen estimador de la productividad. Sin embargo, la determinación de la productividad primaria y forrajera real en regiones semiáridas, caracterizadas por la presencia de distintos tipos de vegetación y por las bajas coberturas de suelo, tiene dificultades metodológicas que aún están bajo estudio.

Esta herramienta nos permite tener una idea de las condiciones favorables o negativas de un determinado año, una estación o un mes, respecto de un valor de referencia, respectivamente.

Una ventaja de la información satelital es que permite contar rápidamente con información a una escala corta de tiempo, abarcando una gran región. Un aspecto importante del IVN es que constituye un indicador que integra dos de los principales controles de la vegetación, las precipitaciones y las temperaturas de un lugar.

En el INTA Bariloche en el 2009 se desarrolló un sistema de monitoreo del IVN a partir de imágenes satelitales, incluyendo datos desde 1996 hasta la actualidad. El trabajo pretende dar un paso adelante en la generación de información a escala regional, en vistas de un manejo ganadero adaptativo a la variabilidad del ambiente.

Las imágenes son obtenidas, preprocesadas y georreferenciadas por el Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar. Posteriormente en el Laboratorio de Teledetección y SIG del INTA – EEA Bariloche se utilizan estas imágenes para obtener una composición mensual para desarrollar luego los mapas que incluyen las provincias de Río Negro y Neuquén.

El monitoreo y atenuación de sequías en regiones áridas y semiáridas es uno de los grandes desafíos futuros en la vinculación entre ciencia y toma de decisiones relacionadas con el ámbito productivo.

(http://sipan.inta.gob.ar)

Ing. Agr. MSc. Marcos H. Easdale

Grupo de Investigación en Sistemas de Producción y Territorios, Área de Desarrollo Rural. INTA EEA Bariloche


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