Brasil: preocupa el ausentismo en la elección

Cerca de un 30% de la población no votaría en octubre si se impide ser candidato a Lula. Un ultraderechista, el beneficiado.

22 ago 2018 - 00:00

El abogado Carlos Gomes es un adicto a la política que hizo en campaña en favor de aspirantes a puestos nacionales y locales cuando era un adolescente. Hace dos años, se mudó incluso a Sao Paulo para trabajar para un despacho que representa a varios candidatos. Sin embargo, dice que no acudirá a votar en las elecciones generales de octubre. “Esta vez, no puedo elegir”, señaló Gomes, de 30 años. “Estos candidatos sin poco inspiradores o simplemente malos”.

Se espera que una cifra récord de brasileños tome la misma determinación, según encuentras y estudios, planteando la posibilidad de que quienquiera que gane tendrá problemas para gobernar. Esto supone también que las confrontaciones políticas de los últimos años, que culminaron con el juicio político a la presidenta Dilma Rousseff en 2016 y la ascensión de Michel Temer, quien se ha convertido en el líder más impopular de la historia del país, están lejos de terminar.

Los brasileños llevan tiempo quejándose de sus líderes electos, en parte por el mayor escándalo de corrupción en la historia. Lanzada en 2014, la llamada operación Lava jato -de sobornos pagados por empresas de construcción- ha tumbado a muchos de los principales empresarios y políticos del país. Uno de ellos es el expresidente Lula, quien encabeza las encuentras pese a estar cumpliendo una sentencia de 12 años por corrupción. Votar es obligatorio en Brasil.

En las elecciones de 2014, casi el 19% del electorado no acudió a votar y cerca de un 9% votó en blanco. Rousseff fue reelegida por apenas a el 38% de los votos del electorado potencial.

Todo indica que el panorama será peor. Una encuesta elaborada en junio por el Instituto Datafolha determinó que el 28% de los brasileños no tenía intención de votar si se diese el escenario más probable en los comicios: que el exalcalde de Sao Paulo Fernando Haddad reemplace a Lula.

La preocupación se agravó en junio, cuando el 50% de los votantes se abstuvo en unos comicios extraordinarios para elegir al gobernador del estado de Tocantins.

Una cifra elevada de abstenciones podría beneficiar al diputado Jair Bolsonaro, un excapitán de la Armada ultraderechista. Su rival más cercana es la centrista Marina Silva, que perdió en las elecciones de 2010 y 2014. Ambos tienen entre el 15 y el 20% de la intención de voto, según las encuestas.

En 2014, casi el 19% del electorado no acudió a votar y cerca de un 9% votó en blanco. Dilma fue reelegida por el 38% de los votos del electorado potencial.

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