«Retomaré gradualmente mis actividades»: El papa León XIV apareció en el Ángelus y se refirió a las dudas sobre su agenda en Latinoamérica

Apenas cuatro días después de la extirpación de un tumor maligno en el pulmón, el pontífice encabezó el tradicional rezo del Ángelus. Mostró un buen semblante, agradeció a los médicos, pero evitó confirmar su visita de noviembre al país.

Por Naira Torres Bel

El papa León XIV sorprendió al mundo este domingo al reaparecer públicamente en la ventana del Palacio Apostólico frente a la Plaza de San Pedro. A tan solo cuatro días de la compleja cirugía en la que le extirparon un tumor maligno del pulmón derecho, el pontífice estadounidense encabezó el rezo del Ángelus con voz firme y anunció su regreso a la agenda oficial, aunque dejó flotando una gran incógnita para Sudamérica.

Ante miles de fieles que aguardaban con expectativa los detalles de su evolución, el líder de la Iglesia Católica se mostró recuperado. Sin embargo, el dato político y pastoral de la jornada fue su total silencio respecto a la inminente gira programada para noviembre por Uruguay, Argentina y Perú.


El mensaje desde el balcón: empatía, médicos y regreso paulatino


Lejos de mostrarse frágil, León XIV utilizó un tono enérgico para cerrar el círculo de preocupación que él mismo había abierto el domingo anterior en ese mismo escenario, cuando blanqueó su diagnóstico.

«Ahora que esta delicada fase ha quedado atrás, reanudaré gradualmente mis actividades, siempre con la ayuda de Dios y sus oraciones», confirmó el Papa y confesó que los días de internación y el diagnóstico oncológico lo hicieron sentir «especialmente cerca de quienes enfrentan enfermedades y dolencias».

Además, expresó una «particular gratitud» hacia el equipo de médicos, enfermeros y a todo el personal del Policlínico Gemelli que logró remover el lóbulo inferior de su pulmón derecho.

Reposo en el Palacio Apostólico y expectativa diplomática


La imagen de León XIV asomado a la ventana funcionó como un potente mensaje de estabilidad institucional para el Vaticano, despejando los rumores más oscuros sobre su cuadro clínico. Tras impartir la bendición y pronunciar sus palabras, el Papa hizo una pausa emotiva, saludó con la mano a la multitud y se retiró a su apartamento privado para continuar con el reposo indicado.

Mientras tanto, en las cancillerías de Sudamérica y en la Casa Rosada aguardan que la confirmación de sus actividades «graduales» incluya, en las próximas semanas, la ratificación oficial del histórico viaje que prevé cumbres políticas y misas multitudinarias en Buenos Aires, Córdoba y Luján.