Dina Huapi crece pero no tiene ninguna cuadra de asfalto

En la localidad, ubicada a 15 kilómetros de Bariloche, viven unas 9.000 personas. La intendenta dijo que la población no se queja por esa carencia. Faltan otras obras de infraestructura.

Quien ingresa a Río Negro por la ruta nacional 40 a través del puente sobre el río Limay -con destino a Bariloche u otros centros turísticos cordilleranos- está obligado a transitar por la localidad de Dina Huapi, cuya extendida trama urbana crece sin parar, pero no tiene un solo metro de pavimento.

Las calles barriales son invariablemente de tierra y el viento suele generar molestias, especialmente en verano. Pero no hay una queja puntual y recurrente de los vecinos por ese tema, según aseguró la intendenta Mónica Balseiro.

Muchos pueblos bastante más chicos como Pilcaniyeu, Comallo y otros de la Línea Sur, o del Valle Medio rionegrino, cuentan desde hace años con avanzadas obras de asfalto, un beneficio al que Dina Huapi permanece ajeno.

Salvo por la transitada ruta nacional que la atraviesa de norte a sur y que funciona como columna vertebral de la localidad, los vehículos que transiten sus calles no pisarán nada de pavimento.

Balseiro dijo que “no es un tema que la gente reclame, que haya existido un interés especial en el asfalto. Tal vez ahora sí, porque Dina Huapi creció mucho. Hay más gente, más tránsito y más tierra, pero la realidad es que no se ha planteado”.

Señaló que “hay solo un poquito de cordón cuneta”, pero nunca hubo un proyecto firme para continuar con el hormigonado de calzadas, porque “es muy costoso”. Subrayo que en otras localidades donde existe, como Pilcaniyeu, “se hizo con programas nacionales”.

Voces críticas


Consultado sobre el tema, el expresidente de la Cámara de Comercio de Dina Huapi y excandidato a intendente Alejandro Tena afirmó que si no se hace asfalto es “porque faltan otras obras de infraestructura básica como las cloacas y la red de agua”.

El polvo de las calles de ripio es una constante en Dina Huapi. Foto: Chino Leiva

A su entender, mantener la totalidad de las calles sin pavimentar “es un problema grave, hay gente mayor y muchos chicos, que se la pasan respirando tierra, en verano es complejo”. Reconoció que “las obras de asfalto son inversiones grandes, ojalá alguna vez se hagan”.

Balseiro dijo que hay alternativas como los adoquines premoldeados, que se colocan sobre cama de arena y que “en algún momento se evaluó” aplicarlo en algunas arterias. Sostuvo que ella es partidaria de esa solución y que empezaría por la calle Estados Unidos, la más comercial y también la calle Perú, “porque se usa mucho por la escuela”.

La intendenta de JSRN (que aspira a la reelección) dijo que el pavimento flexible se pocea muy rápido, de modo que la colocación de carpetas de hormigón es la única solución durable, pero “es carísimo”. Insistió en que no es una prioridad, que “la gente no lo pide” y que sólo reclaman “lomos de burro”.

Aun así, llama la atención el atraso en ese tipo de obras, porque Dina Huapi desde los años 80 casi duplicó su población de un censo a otro y hoy albergaría a unos 9.000 habitantes.

Balseiro no supo precisar qué extensión suman las calles de toda el área urbana, pero dijo que el diagrama de la recolección de basura cubre unos 120 kilómetros.

Contó que cuando le tocó asumir el cargo había un dinero asegurado del plan Castello para el municipio y se barajó como posibilidad realizar obras de asfalto, pero alcanzaba solo para unas pocas cuadras y la decisión fue destinar los fondos a la compra de un camión recolector, una retroexcavadora y un tanque para el camión regador.

Dijo que la comparación con Pilcaniyeu es válida, pero se trata de realidades distintas. “Ellos consiguieron un plan de Nación y además allá hay cloacas, acá no”, dijo Balseiro. Explicó que pavimentar sin la red de saneamiento sería poco razonable porque habría que romperlo después, en cambio los adoquines se pueden levantar y volver a colocar.


Piden mejorar el servicio de salud y el transporte público


El exconcejal y actual precandidato a intendente por Cambiemos Alejandro Corbatta, dijo que el asfalto no llegó a Dina Huapi porque “el antiguo poblador” es reticente.

Pero consideró que el tema inexorablemente se va a plantear con el continuo crecimiento poblacional. Dijo no saber cuántos habitantes tiene hoy Dina Huapi. Como aproximación señaló que “en el padrón electoral hay 4.300, así que serían cerca de el doble”.

Coincidió en asegurar que a la localidad “le falta infraestructura de base y el asfalto sería lo último”.

También habló de la opción de los adoquines y de “compuestos químicos para regar las calles”, que duran mucho tiempo e impiden que vuele tierra.

Jardín de entrada

Corbatta admitió que hay que evaluar esa y otras alternativas para que Dina Huapi pueda crecer “y sea el jardín de entrada y no el patio trasero de Bariloche”.

Señaló que a diferencia de otras ciudades de la provincia con menor población que Dina Huapi “no la tienen registrada a nivel nacional, y eso sería lo primero”. Refirió que antes que el asfalto “la gente reclama transporte y salud”.

Otras prioridades

Según el exconcejal, “el transporte es paupérrimo y la provincia (que administra la concesión) no da ninguna solución”, mientras que la salud “también es un tema terrible, porque Dina Huapi tiene el mismo servicio que hace 30 años, con mucha más población”.

Señaló que localidades como Comallo o Pilcaniyeu tienen pequeños hospitales, reforzados ahora con motivo de la pavimentación de la ruta 23 y Dina Huapi sigue con un precario centro de salud “que en los hechos es un simple consultorio externo del hospital de Bariloche”.


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