Neuquén: en 15 años sufrió 50 robos y 14 asaltos
El atraco del viernes fue a plena luz del día. “Son tantas la veces que entraron al local que la Policía directamente me trae la denuncia para que la firme”, dijo el damnificado.
POLICIALES
“Hagámosla corta: esto es un asalto”. Con esa frase un falso cliente que había ingresado el viernes cerca de las 18:15 a la maderera Minio de Lastra 1502 reveló sus verdaderas intensiones y obligó a los empleados, entre ellos una embarazada, a arrojarse boca abajo al suelo.
El hombre, de unos 30 años y vestido con una malla azul y una remera blanca, había entrado minutos antes al local.
“Preguntó por el precio de un par de productos y después sacó un revólver y los amenazó”, indicó el propietario del comercio, Eduardo Minio.
La maniobra atemorizó a los dos empleados que estaban allí, fundamentalmente a una empleada que está embarazada y a quien a pesar de su avanzado estado, también obligó a tirarse al piso, boca abajo, para tratar de no ser visto.
El delincuente se alzó en los pocos minutos que estuvo en el local con la recaudación de la caja, dos teléfonos celulares nuevos y dos notebooks que se utilizan para la administración del comercio.
El propietario de la maderera advirtió que “evidentemente vino al local en el momento en el que había menos gente, porque normalmente además de los empleados está mi nieto y yo”.
Minio explicó que como si bien este asalto es el primero del año, como robo es el tercero que afecta al local en este año.
Agregó que “desde que abrí el local hace 15 años éste es el episodio 64 que sufro y entre ellos el asalto número 14”.
Con un notable hartazgo y descreimiento en la seguridad que brinda la policía, el comerciante explicó que “ya son tantas las veces que han entrado a robar que la policía directamente me trae la denuncia al local para que la firme”.
Remarcó que “al final, pierdo tiempo en ir a la comisaría y hacer la denuncia, porque no hay resultados, porque no atrapan a nadie y a mí no me dejan de robar por hacer las denuncias”.
Aseguró que “esta es una zona muy insegura y desprotegida”.
Señaló entre los elementos que coadyuvan a esa situación es, a su juicio, la proximidad del hospital Bouquet Roldán en donde hay un permanente ir y venir de personas.
Minio reiteró que “estamos muy expuestos y la policía no nos da respuesta, siempre llegan tarde, cuando ya robaron”.
Recordó que “ahora hacía alrededor de siete meses que no nos robaban, pero la verdad es que nos han hecho de todo en el local. Se han llevado desde las computadoras a las herramientas y la puerta ya no se cuántas veces la cambié”.
Agencia Neuquén.-