No informaron de comida en mal estado

Días atrás el secretario de Gobierno, Claudio Mozzoni, había afirmado que la clausura del local se debió a la falta de habilitación comercial. Sin embargo, en el expediente figuran varias irregularidades vinculadas con la manipulación de los alimentos y su conservación. El hecho causó cortocircuitos en el gabinete.



ROCA (AR).- Al contrario de lo que aseguró la semana pasada el secretario de Gobierno, Claudio Mozzoni, la decisión de clausurar una casa de comidas de Roca se tomó porque inspectores de Bromatología comprobaron que allí no se reunían las condiciones mínimas de seguridad para la manipulación y elaboración de alimentos.

“El comercio fue clausurado por la falta de habilitación y la consecuente inexistencia del pago de la tasa fijada por ordenanza”, había indicado Mozzoni cuando este diario lo consultó sobre los motivos de la presencia de fajas en las puertas de “Manjares”, ubicado en 9 de Julio, entre avenida Roca y España.

Sin embargo, el expediente (iniciado en octubre del 1999 cuando el comercio comenzó a funcionar) muestra una realidad muy distinta a las declaraciones del funcionario. Las sucesivas inspecciones de los encargados de velar por la salubridad de los alimentos comercializados en la ciudad determinaron la existencia de numerosas irregularidades. Esto derivó en el fallo de la jueza de faltas, Soraya Assef, que el 18 de marzo pasado ya había obligado clausurar el local.

Una promesa de solucionar todos los inconvenientes a la brevedad hizo que las puertas del comercio siguieran abiertas, según comentó ayer una fuente desde el municipio. Los meses pasaron y Bromatología recién volvió a inspeccionar la casa de comidas el jueves de la semana pasada. El acta elaborada por el agente responsable del operativo indica que allí se encontró la presencia de alimentos en mal estado, heladeras oxidadas, falta de puertas en los baños, ausencia de ropa adecuada entre el personal, entre otras faltas a las normas de higiene y seguridad vigentes en la ciudad.

Inmediatamente conocido esto, desde la secretaría de Hacienda se dispuso la clausura del comercio y la posterior derivación hacia el Juzgado de faltas para que evalúe el caso y determine las sanciones correspondientes.

En tanto, se supo que la incorrecta información transmitida por el secretario de Gobierno a este diario fue motivo de cuestionamientos dentro del gabinete. Una fuente indicó ayer que “el intendente ya está en conocimiento sobre el tema”, aunque no se precisaron más datos sobre qué acciones iniciará al respecto.

Mozzoni fue consultado ayer sobre el tema y aseguró que no conocía nada sobre una última inspección que halló irregularidades bromatológicas. Además precisó que la información suministrada a este diario fue obtenida a través de datos que le dieron otros funcionarios de la comuna, quienes ubicaron a la ausencia de habilitación comercial como el motivo de la clausura.

Cabe recordar que el titular de Gobierno había asegurado que las fajas en las puertas de la casa de comidas nada tenían que ver con el área bromatológica sino que se debían a la ausencia de habilitación comercial por parte de los dueños del local.


Comentarios


No informaron de comida en mal estado