No terminan los problemas para una escuela cipoleña

Comenzaron tarde el ciclo lectivo por problemas edilicios y ahora aseguran que las obras de reparación de la escuela 192 no quedaron como debían. Temen por un paredón "flojo".

Redacción

Por Redacción

Esta canilla es la que los chicos utilizan para tomar agua. Pidieron bebederos para la escuela, pero no los construyeron.
CIPOLLETTI (AC).- La comunidad educativa de la escuela 192 de Cipolletti fue una de las que más insistió con los reclamos edilicios antes de que comenzara el ciclo lectivo 2002. A pesar de ello, los chicos de este establecimiento no pudieron empezar las clases apenas se solucionó el conflicto docente porque la obra de ampliación y refacción se demoró.

Hace unos meses la empresa contratada por el Consejo Provincial de Educación dio por finalizados los trabajos, pero las cosas no quedaron como los padres y docentes esperaban.

«Dejaron algunas tareas sin hacer y otras mal hechas», cuestionaron los padres de la escuela.

Una mamá detalló que un paredón lateral quedó muy flojo «y es un riesgo», no pusieron los bebederos y los chicos tienen que tomar agua de una canilla que está casi en el suelo, y las paredes revocadas de las aulas más antiguas «se están descascarando».

«Seguimos movilizados porque acá hay que resguardar la integridad física de los chicos y docentes. No vemos que se hayan terminado los trabajos», expresó Teresa Matus, una mamá.

Unos 300 alumnos concurren a la escuela 192 «Carlos Godoy», ubicada en la calle Falucho de Cipolletti.

En febrero, cuando desde todas las escuelas se realizaban informes sobre el estado de los edificios, la directora de la 192 envió un detalle al Consejo Provincial de Educación, remarcando graves falencias. Dijo que el edificio fue construido hace unos cuarenta años, preparado para una población escolar cuya matrícula era muy exigua, y hoy se veía desbordado por el aumento de la misma y porque algunas reparaciones posteriores realizadas «no previeron posibles dificultades».

En esta nota reclamaron el inicio de la obra tantas veces prometida, que contemplaba la construcción de nuevos baños, cocina y la reparación de las aulas viejas y los calefactores.

Los trabajos finalmente comenzaron, aunque a destiempo. Cuando ya estaban casi listas las refacciones, los padres empezaron a reclamar por otra necesidad: la calefacción. Después de ocupar las instalaciones del CPE en Cipolletti consiguieron que les dieran respuestas.

Las clases empezaron más tarde de lo previsto y sin embargo los problemas no cesaron. Con el correr de los días se dieron cuenta de que las paredes revocadas y pintadas de las aulas más viejas, se iban «descascarando».

«Se nota la humedad, se cae el revoque», insistió Matus.

Los padres piden que terminen el trabajo como corresponde y además que arreglen el cerco perimetral y un alero que «son un riesgo».

También solicitan «los bebederos», que la empresa constructora los sacó para realizar las ampliaciones y no los volvió a colocar, a pesar de que lo habían prometido.

«Los chicos usan una canilla que está muy cerca del piso. Los bebederos son indispensables», enfatizaron los padres.


Esta canilla es la que los chicos utilizan para tomar agua. Pidieron bebederos para la escuela, pero no los construyeron.
CIPOLLETTI (AC).- La comunidad educativa de la escuela 192 de Cipolletti fue una de las que más insistió con los reclamos edilicios antes de que comenzara el ciclo lectivo 2002. A pesar de ello, los chicos de este establecimiento no pudieron empezar las clases apenas se solucionó el conflicto docente porque la obra de ampliación y refacción se demoró.

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