No voy en tren…

la semana en san martín

Cuando era pibe, sonaba a aventura viajar en el Sarmiento por el oeste del conurbano. En los 70, la formación podía detenerse al azar en un punto cualquiera del trayecto entre Moreno y Once, y nadie se hacía cargo ni explicaba nada. Uno se tiraba a las vías para ganar las avenidas y colgarse de la “Lujanera”, a su costo y riesgo. Salvando distancias, modernidades y medio de transporte, como en aquella canción en la que “Charly” no va en tren, va en avión; algo parecido a esa experiencia deben vivir los pasajeros que quedan varados en el aeropuerto Chapelco. Y vale aclarar aquí que la relación de esta crónica aeroportuaria con el servicio ferroviario está lejos de agotarse… Hace una semana hubo furia en los mostradores de embarque y en la Secretaría de Turismo de San Martín de los Andes. Una vez más los vuelos regulares de Aerolíneas fueron suspendido por estar la terminal aérea bajo mínimos de visibilidad. El aeropuerto está en una vega entre montañas y, como tal, sometido con frecuencia a las cancelaciones por condiciones climáticas adversas. Los que dicen que saben afirman que esto se arregla con mejor tecnología, y hasta ha venido aquí más de un vocero de las empresas que quieren vender sus productos como maná del cielo. Así cuesta. Hasta ha habido un gobernador que hace unos cuantos años propuso mudar el aeropuerto casi al Collón Cura, a 90 kilómetros de la ciudad… Pero la indignidad no es la suspensión de un vuelo por meteorología, es dejar a los pasajeros a su suerte. No pocos son turistas que pagan 2.100 pesos por día para esquiar en San Martín de los Andes (datos de Turismo). Ese visitante, desviado a Bariloche o varado en ruta a Buenos Aires, tiene todo el derecho de desistir de este destino la próxima vez; no por las bondades del cerro ni de la ciudad que lo atiende, sino por la aerolínea y los gobiernos que lo abandonan. Conviene recordar que el aeropuerto Chapelco es provincial en propiedad y en administración, por lo que el estado neuquino es el responsable de su cuidado y mejora. Sin embargo, esa pertenencia no exime al municipio de ocuparse también de los avatares de la terminal, ya que ella es importante todo el año pero vital en el pico de las temporadas de invierno, de las que depende buena parte de la economía de la ciudad. Uno ya perdió la cuenta de las promesas oficiales por hacer un puente terrestre, entre los aeropuertos de alternativa y San Martín de los Andes. Parece que no dan los números a los privados y nadie quiere poner la plata desde el sector público. A la aerolínea de bandera, por cierto, ya ni se molestan en preguntarle… Si bien se sostiene que –al menos con su actual tecnología– Chapelco no podrá evitar del todo las cancelaciones, su operatividad mejoraría con una serie de obras ya proyectadas y presupuestadas, de las que nada se sabe de momento. En este asunto poco tiene que ver la parafernalia tecnológica y bastante más la política. El Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos aprobó tiempo atrás una serie de obras “prioritarias” para la estación regional, entre ellas nuevo balizamiento, ampliación de cabeceras, repavimentación de pistas y calles de rodaje. La inversión se fijó en 120 millones de pesos, financiados a través del Fideicomiso de Fortalecimiento del Sistema Nacional de Aeropuertos. Pero al poco tiempo el Orsna cambió de manos y la nueva conducción, encabezada por Gustavo Lipovich, se puso a “revaluar” (tal la palabra que empleó) el esquema de inversiones. Decía: “Vamos a reconfigurar las prioridades de uso del fideicomiso”. Y remataba: “Hoy es imposible saber cuándo se van a hacer las obras porque queremos revisar los proyectos. Neuquén (por el aeropuerto Perón) es urgente (en ese momento estaba en obras); Chapelco no”. El gobernador Sapag y el municipio se quejaron. El mandatario multiplicó gestiones y tiró broncas. El Orsna terminó por reconfirmar las obras. Sin embargo, desde diciembre de 2014 se abrió un limbo en el que nadie acierta a saber qué pasará con este aeropuerto. Los mentideros secretean que el hombre que se hizo famoso con los trenes, Florencio Randazzo, del que dependen los recursos para el proyecto de la terminal Chapelco, perdió el entusiasmo desde que se bajó o lo bajaron de la carrera presidencial.

fernando bravo rionegro@smandes.com.ar


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