Nueva masacre racista conmociona a EE. UU.
Quería volver a la segregación. Ya está detenido.
AP
WASHINGTON (AFP) – La policía estadounidense capturó anoche a un joven blanco sospechoso de masacrar a nueve personas en una de las iglesias más emblemáticas de la comunidad negra, en el más reciente crimen de este tipo que ha conmocionado al país. La tragedia ocurrió ayer en la iglesia Emanuel African Methodist Episcopal Church de Charleston (Carolina del Sur), donde presuntamente el joven irrumpió en una reunión de estudio de la biblia y disparó contra los congregados. La policía detuvo a Dylann Roof, un joven de 21 años, durante un control de rutas en la vecina Carolina del Norte, dijo el jefe de la policía de Charleston, Gregory Mullen. “Pienso que se trata de un crimen de odio”, afirmó Mullen. Un amigo del sospechoso, Dalton Tyler, dijo a la cadena ABC News que Roof era partidario de la segregación racial y había “dicho que quería empezar una guerra civil”. El horror generado por el caso y el simbolismo del lugar donde ocurrió marcaron el tono de la intervención de Obama, que visiblemente frustrado expresó su “tristeza” y “cólera” ante lo que denunció como “muertes sin sentido”. “Debemos admitir el hecho de que este tipo de violencia no se observa en otros países desarrollados”, dijo desde la Casa Blanca, llamando nuevamente a una mayor regulación en la venta de armas de fuego. “Una vez más, personas inocentes fueron asesinadas en parte debido a que alguien que quería dañarlos, no tuvo problemas para tener un arma en sus manos”, criticó . Según las autoridades, el tiroteo tuvo lugar a las 10 de Argentina del jueves. El sospechoso ingresó a la sesión de estudio bíblico y permaneció sentado cerca de una hora antes de empezar a disparar contra las víctimas –tres hombres y seis mujeres de entre 26 y 87 años, incluido el pastor de la iglesia, Clementa Pinckney (41)–. Roof residía en los alrededores de Columbia, la capital de Carolina del Sur, situada a dos horas de ruta de Charleston, y ya había sido detenido al menos dos veces por tráfico de drogas. La dirigente local del movimiento de defensa de los negros Naacp, Dot Scott, señaló a la cadena CNN que “una víctima salvó su vida porque el atacante le dijo ‘no te voy a matar (…) porque quiero que puedas contar lo que pasó’”.