Opinión
Cuando culmine su tercer mandato, en el 2020, se convertirá en el presidente más duradero de la historia de Bolivia. El excultivador de coca, que llegó al poder en el 2006 con la promesa de una revolución pacífica que incluyó la nacionalización de hidrocarburos, en diez años logró la inclusión social de millones y se enfrentó duramente con EE. UU. Irá a un plebiscito que le deje postularse al cuarto periodo.