Oscura realidad penitenciaria

Redacción

Por Redacción

Días atrás se hicieron públicos los resultados arrojados por una investigación en torno a la realidad penitenciaria de nuestro país. Las fuentes consultadas para su elaboración fueron el Ministerio de Justicia de la Nación, el Ministerio de Justicia bonaerense, el Sistema Interinstitucional de Control de Cárceles, el Centro de Estudios Legales y Sociales y la Asociación de Pensamiento Penal, entre otros. De dicho informe surge que la tasa de encarcelamiento nacional pasó de 91 personas detenidas cada 100.000 habitantes en 1997 a 161,8 en el 2014. Allí se destaca, además, que durante el 2015 se profundizó la tendencia hacia el aumento del encarcelamiento tanto en el Servicio Penitenciario Federal como en el de la Provincia de Buenos Aires. Tan es así que ambos concentran el 70% de la población privada de la libertad en todo el país. Existen emplazados en la Argentina más de 250 establecimiento carcelarios, en los cuales se aloja a aproximadamente 69.000 presos. De ese total, 10.424 están distribuidos en las 34 prisiones federales, mientras que los 55 penales bonaerenses alojan a unos 31.200 presos. El resto de la población penitenciaria está retenida en cárceles que dependen de las distintas provincias. El 96% de las personas detenidas son varones, mientras que el resto son mujeres. En cuanto a su origen nacional, tan sólo el 6% es extranjero, en su mayoría provienen de países limítrofes y la República del Perú. Otro dato interesante que se desprende del informe permite saber que del total de las personas detenidas un 51% están procesadas, mientras que sólo el 48% tiene condena firme. Datos aportados por la Procuración Penitenciaria de la Nación (PPN), el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) demostraron que en las prisiones del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) hubieron 707 muertes entre 2009 y 2014. Y que el 30% de aquéllas fueron violentas. En el mismo período, en las cárceles del Servicio Penitenciario Federal (SPF), donde hay unos 10.000 reclusos, murieron 272. El 46,3% de ellos también en forma violenta. Estas cifras invitan a recordar al célebre anarquista Piotr Kropotkin, a quien se le atribuye haber afirmado que “la mejor cárcel es aquella que no existe”. Fue en el año 1877 cuando en París pronunció un discurso luego publicado bajo el título “Las cárceles y su influencia moral sobre los presos”. Entonces advirtió que “sean cuales fueren los cambios introducidos en el régimen carcelario, el problema de la reincidencia no disminuye. Esto es inevitable, pues la prisión mata todas las cualidades que hacen al hombre adaptarse mejor a la vida comunitaria”. La historia cultural del anarquismo es un yacimiento que todavía puede ser explorado de modo fructífero, en tanto análisis crítico y radical del poder, así como propuesta antropológica alternativa de sociedad. De ella también se nutrió el pensamiento abolicionista en materia penal y penitenciaria, cuyos años de oro se sucedieron un siglo después de aquel discurso del prominente anarquista. Tan es así que uno de sus principales exponentes, el noruego Nils Christie, arremetió tanto contra la cárcel como respuesta penal como contra el delito como categoría cognitiva y criminológica. Christie abogó por la necesidad de preguntarnos acerca de qué tipo de dolor y qué tipo de distribución de dolor resulta aceptable para nuestra sociedad. Y, más concretamente, hasta qué punto podemos admitir el crecimiento de los sistemas penales sin poner en peligro el valor de la bondad, el carácter civil de nuestras sociedades y su condición cohesiva. El legado de Kropotkin y el del profesor noruego convergen en un mismo punto. Ambos destacan con énfasis que el crecimiento de las instituciones penales representa una seria amenaza para los ideales de la cohesión social y la integración de sus miembros. (*) Catedrático Unesco, profesor regular en la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN)

Opiniones

Martín Lozada – Catedrático Unesco, profesor regular en la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN)


Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora