Pericia de ADN complicó a acusada de matar a Honores

La acusada es Irene Méndez, quien se encuentra detenida en Roca. Se le atribuye haber matado a Eduardo Honores, en mayo del año pasado, de un disparo en el corazón.





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Personal de Criminalística trabajó todo el día cuando encontraron el cuerpo de Honores en el baño de su casa(Foto: Gentileza - Archivo )

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Una pericia clave en la causa del homicidio de Eduardo Honores, quien fue asesinado en mayo del año pasado, complicó a la única acusada. Se trata de un análisis de ADN en las colillas que fueron encontradas en la escena del crimen. “Todas las colillas tienen su ADN”, indicaron los peritos. Ahora sólo resta que se haga la audiencia de control de acusación para luego fijar fecha del juicio. Además, en las últimas horas se conocieron audios de whatsapp donde la imputada admite que “tiene un 32 -revólver-” y que le aclara a la persona con la que está hablando que “ese no puede vendérselo porque sino queda en bolas”. Justamente el arma a la que se refiere es el mismo calibre con el que mataron a la víctima.

La acusada es Irene Méndez. La mujer está detenida, con prisión preventiva, alojada en el penal de Roca y pese a toda la prueba que recae sobre ella asegura que es inocente. En la casa de Méndez se encontraron pertenencias de la víctima, que desaparecieron después de ser asesinado. Ella alega que se las habría dado, pero los investigadores creen que las robó luego de haberlo matado.

“Las colillas fueron encontradas en lugares estratégicos, como en el baño, donde él fue asesinado”, señaló el fiscal a cargo de la causa, Martín Pezzetta. Otras dos colillas de cigarrillo se hallaron en la habitación y otra en el living. A esta evidencia se suma que la pericia que se hizo de una huella de zapatilla que se encontró sobre una caja que estaba en la casa de Honores se corresponde con el calzado que se secuestró en la casa de la acusada cuando fue allanada.

A esta evidencia se suman los audios de whatsapp que se conocieron en las últimas horas y donde la imputada quiere venderle un arma a un conocido y le señala que el “32” que tiene no puede vendérselo. En parte de la conversación telefónica a la que tuvo acceso “Río Negro” se podía apreciar que la imputada vendía armas. “Avisame si vendes la pistola”, le decía un conocida. A lo que ella contestó: “Tenía una pero esa la vendí hace un tiempito. Tengo un 32, pero esa no porque sino me quedo en bolas”, le decía Méndez a quién le pedía que le vendiera un arma.

Honores fue encontrado en el baño de su casa muerto. Tenía un disparo en su corazón y se pudo determinar que el calibre del arma era 32. Ocurrió el 6 de mayo de 2017, aproximadamente a las 14, en la casa de la víctima, ubicada sobre calle Villegas al 900 del barrio Almirante Brown. La casa estaba completamente revuelta y faltaban varios elementos.


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