Piden elevar a juicio el caso Espinosa en Chubut
La fiscalía cerró la investigación por el asesinato del dueño de la pesquera San Isidro, ocurrido en enero del 2003. Hay cuatro imputados y se espera que la jueza confirme la decisión.
Espinosa (der.) lanzó graves acusaciones contra Conarpesa ante Carrió. Los dueños de la pesquera fueron investigados y absueltos.
Siete años después del hecho, la Fiscalía pidió elevar a juicio la causa por el asesinato del empresario pesquero chubutense Raúl “Cacho” Espinosa. El caso ocurrió en enero del 2003 en Puerto Madryn y generó una conmoción política y social que salpicó a empresarios vinculados al kirchnerismo, aunque la imputación por la autoría y responsabilidad del crimen quedó acotada a cuatro personas. Se trata de José Domingo Segundo, José Remigio Guevara, Ademar Araujo y Bernardo Benjamín Bustos, quienes afrontarán la acusación por homicidio simple. Según se informó oficialmente desde el área de Comunicación del Ministerio Público Fiscal de Puerto Madryn, Segundo está imputado como autor del homicidio, Araujo como partícipe primario/necesario y Guevara y Bustos como partícipes secundarios. El pedido de elevación a juicio se concretó el jueves pasado y de acuerdo a la Fiscalía, están comprobados cuáles fueron los pasos que dieron los imputados antes de cometer el crimen. Cabe recordar que la investigación tuvo numerosas marchas y contramarchas e incluso quedó a las puertas del naufragio en el 2004, cuando todos los acusados fueron sobreseídos. El expediente relata que “el día 24 de enero de 2003 viajaron juntos a esta ciudad José Remigio Guevara y Ademar Araujo, hospedándose éste último en el Hotel “La Posta” que estaba ubicado en Av. Roca entre Yrigoyen y Roque S. Peña. Luego se contactaron con José Domingo Segundo y los tres fueron a comprar el arma homicida a la casa de Bernardo Bustos el 30 de enero del 2003 en horas del mediodía”. “Los días previos al homicidio, Araujo realizó tareas de investigación en inmediaciones del domicilio de Espinosa, estudiando el lugar y los caminos alternativos para una huida rápidamente”. Tampoco es un detalle menor para los fiscales que Araujo mutó su identidad por la de Ojeda, a fin de ocultar su verdadero nombre y apellido, lo que permite aseverar que ello estuvo dirigido a evitar, después del homicidio, rastro alguno de su estadía en Puerto Madryn. Por su parte, “el día 30 de enero de 2003 alrededor de las 21:30 horas José Domingo Segundo esperó en cercanías del domicilio de la víctima a que esta llegara, y una vez arribado Espinosa -a bordo de su automóvil y acompañado por su esposa- lo llamó por su apodo diciéndole “…Che Cacho” para luego efectuarle un disparo que le dio la muerte”. De esta forma a Segundo, quien forcejeó con Espinosa luego de efectuar el disparo, se le cayó en el lugar una billetera perteneciente a Ademar Araujo, uno de sus consortes de causa y rápidamente se dio a la fuga por el camino estudiado previamente por Araujo. “Mientras tanto, Araujo huía raudamente de la ciudad, y Guevara pagaba los gastos ocasionados en el hotel”, concluye la acusación. Luego de presentada la elevación a juicio por la Fiscalía, la jueza Flavia Trincheri deberá notificar a los letrados de los imputados para que se opongan a la elevación a juicio, interpongan excepciones o insten su sobreseimiento, pero lo que resuelva la jueza es inapelable. Luego de darse algunas de estas situaciones, la magistrada deberá fallar en consecuencia y en caso de resolver la elevación a juicio, su decisión es inapelable. Sospechas El asesinato del dueño de la pesquera San Isidro, conmocionó a la comunidad chubutense no sólo por el modus operandi de los delincuentes sino también por el trasfondo político y empresarial que lo rodeó. Días antes de su muerte, Espinosa había estado reunido con la entonces candidata a presidenta de la Nación, Elisa Carrió, a quien le formuló graves denuncias contra la empresa pesquera española Conarpesa, que mantenía una estrecha relación con Néstor Kirchner, entonces gobernador de Santa Cruz. Más tarde, Araujo aceptó hablar con la prensa y en una entrevista con la revista “Noticias” dijo: “Yo estuve presente en el momento en que los dueños de la pesquera Conarpesa, Juan Álvarez Cornejo y su hijo Fernando Álvarez Castellano, le pidieron a mi hermano Daniel que sacara del medio a ‘Cacho’ Espinosa”. La investigación de esta muerte alcanzó a los empresarios españoles, de quien se dijo que fueron fuertes aportantes del Frente para la Victoria ese mismo año para la campaña presidencial, aunque siempre lo negaron. A tal punto fue la presión sobre ellos que ambos terminaron prófugos de la Justicia durante varias semanas. Sin embargo, los Álvarez siempre se desligaron del crimen de Espinosa y la Justicia terminó absolviéndolos.
Antes de morir Espinosa había denunciado ante Carrió a Conarpesa, de estrecho vínculo con los Kirchner.
Espinosa (der.) lanzó graves acusaciones contra Conarpesa ante Carrió. Los dueños de la pesquera fueron investigados y absueltos.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios