Piqueteros redoblaron desafío contra el gobierno y ocuparon locales
Movilizaciones en todo el país provocaron serios inconvenientes.
Grupos piqueteros enfrentados con el Gobierno nacional provocaron ayer serios inconvenientes en todo el país con movilizaciones, ocupaciones de edificios comerciales y cortes de rutas y calles.
Los manifestantes, en su mayoría con pasamontañas y palos, ocuparon locales de la estadounidense de comida rápida McDonald's, en tanto la petrolera española Repsol y la cadena de hoteles Sheraton evitaron ser blanco de las protestas al amurallarse con vallas metálicas y en algunos casos evacuar al personal.
Los piqueteros cerraron ayer una semana de durísimas protestas y demostraron que siguen fuera de control. Las fuerzas policiales volvieron a observar impávidas la ocupación de la propiedad privada.
El silencio desde la Rosada ante estos hechos fue ayer muy significativo, más aún cuando desde allí se reconoce insistentemente que el país deben brindar garantías para atraer nuevas inversiones.
Pese a los insistentes llamados de este diario al Ministerio del Interior para obtener la opinión de Aníbal Fernández, desde allí se respondió que «no los puede atender porque está de viaje en Mendoza».
Decenas de manifestaciones se desarrollaron en varias ciudades del país.
Repsol YPF amuralló sus oficinas y dio asueto a sus empleados de la sede central, en pleno centro porteño, por temor a incidentes, como ya había ocurrido en una anterior marcha de piqueteros.
También se pusieron barreras de protección alrededor del lujoso hotel Sheraton, en el barrio de Retiro, donde se aloja una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Los activistas liderados por Raúl Castells (Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados), Néstor Pitrola (Bloque Piquetero) y Juan Carlos Alderete (Corriente Clasista y Combativa), exigieron que los planes sociales aumenten a 350 pesos y un incremento salarial para trabajadores públicos y privados.
Los piqueteros marcharon -por separado- hacia el Congreso de la Nación, el Palacio de Justicia y la Casa Rosada, sedes centrales de los tres poderes del Estado, y otro sector ocupó locales de la cadena internacional Mc Donald's en todo el país.
También se registraron bloqueos a las boleterías de la terminal ferroviaria de Plaza Constitución.
Los activistas provocaron enormes inconvenientes en el centro de la ciudad de Buenos Aires, donde se registraron largas filas de vehículos que avanzaban lentamente, en un día de gran circulación de autos particulares, previo al comienzo del fin de semana largo.
Frente al Congreso, los piqueteros exigieron que se anulen las leyes de «flexibilización laboral» y denunciaron que esas normativas tuvieron derivaciones trágicas como las registradas en las minas de carbón de Río Turbio (Santa Cruz), donde murieron siete operarios y otros tantos permanecen desaparecidos.
Mientras los integrantes del movimiento que lidera tomaban sin oposición los locales de la cadena de venta de hamburguesas, Castells estaba en otros cortes en la provincia de Tucumán.
«Las cifras sobre el nivel de desempleo que da el Gobierno nacional son absolutamente falsas y truchas, y no reflejan para nada el estado real del país», dijo el piquetero.
No participaron en las manifestaciones de ayer Luis D'Elía (Federación Tierra y Vivienda) y Jorge Ceballos (Barrios de Pie), ambos dirigentes de muy buena relación con el presidente Kirchner.
(DyN y Redacción Central)
Castells: «Nación hace terrorismo»
Raúl Castells (líder piquetero): reclamó a la Nación que auxilie Tucumán con aportes extraordinarios y acusó al gobierno central de «hacer terrorismo cuando siembra el hambre». Así lo señaló al encabezar junto a 500 seguidores el tramo final de una marcha de 80 kilómetros. El dirigente denunció que en las últimas semanas hubo tres chicos muertos por desnutrición en la provincia, pero no los identificó.
El dirigente aseguró que «el Gobierno hace terrorismo en todo el país cuando siembra el hambre» y que los desocupados «solo luchan por la dignidad, marchando sin producir cortes de ruta y en forma pacífica, con respeto por el pueblo pese a la indignación y al odio que sentimos por la dirigencia política.
Castells reclamó que se otorgue un aumento salarial para todos los trabajadores estatales o privados, y criticó el incremento de los sueldos de los funcionarios políticos a 6.000 pesos mensuales. «Hay mucho malestar en hospitales, escuelas y dependencias públicas porque tienen los salarios congelados desde hace años. Nos solidarizamos con quienes ocupen edificios estatales y vayan a las empresas privadas a entregar petitorios, pero no hemos convocado a ninguna toma.
– Carlos Tomada (ministro de Trabajo): afirmó que «para tener diálogo con el gobierno no es necesario el corte de rutas», ante la jornada de protesta que realizaron los denominados piqueteros duros. Tomada reconoció el reclamo de las organizaciones sociales y subrayó que «siempre el Gobierno mantuvo un canal de diálogo» con esos grupos piqueteros «con el propósito de resolver sus necesidades». El funcionario formuló estas declaraciones en la Rosada, tras mantener un encuentro con el presidente Néstor Kirchner.
Repsol fue evacuada
La petrolera Repsol-YPF dispuso evacuar su sede central en Capital Federal y dar asueto a sus empleados como medidas de seguridad frente a las protestas piqueteras que se desarrollaron durante la jornada y a las amenazas de tomar edificios de empresas públicas y privadas.
La firma comunicó «por altoparlantes» la decisión de desalojar el edificio, adoptada por los sectores de «Recursos Humanos y de Seguridad». Los empleados comenzaron a dejar sus puestos de trabajo pasadas las 10, mientras que el edificio central de Repsol-YPF permanecía vallado y con custodia policial.
Ante esa situación, el secretario general del sindicato petrolero SUPE, Antonio Cassia, consideró que «la Justicia de una vez por todas debe intervenir» ante las protestas de las agrupaciones piqueteras. «No se puede poner en riesgo la integridad física de los trabajadores». En los últimos meses, la sede de Repsol-YPF fue blanco de protestas de las organizaciones de piqueteros más «duras» y se llegaron a registrar serios incidentes en el lugar.
«McDonald's no negocia con los violentos»
La empresa de comidas rápidas McDonald's denunció anoche que fue víctima de una «extorsión» por parte de un grupo de piqueteros que tomaron nueve locales de la compañía en la Capital Federal y el interior del país.
Negó que haya comprometido «cualquier obligación» con el grupo porque eso sería «convalidar el camino de la violencia».
«Los piqueteros presentaron de forma extorsiva y por primera vez un petitorio de imposible cumplimiento con una actitud que buscó amedrentar a los empleados», señaló la empresa anoche en un comunicado.
En el mismo reveló que fueron tomados nueve locales lo que provocó «inconvenientes que afectaron la normal actividad».
En el marco de la última jornada de protestas de la semana piquetera, un grupo de MIJD que conduce Raúl Castells materializó su protesta con la ocupación de locales de Mc'Donald's, en reclamo de 10 mil libros y 20 mil cajas de leche para comedores y escuelas. (DyN)
Grupos piqueteros enfrentados con el Gobierno nacional provocaron ayer serios inconvenientes en todo el país con movilizaciones, ocupaciones de edificios comerciales y cortes de rutas y calles.
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