Por los niños: un árbol y un bosque
Dos fundaciones sostienen un programa de capacitación para jóvenes de escasos recursos
SAN MARTIN DE LOS ANDES (ASM).- La unión de voluntades cruzó el Atlántico desde Suiza a San Martín de los Andes, para darle oportunidad de hacer camino en la vida a 140 jóvenes de escasos recursos, muchas veces marginados de futuro.
Ese es el sentido del acuerdo que firmaron la fundación «Avina» de Suiza y su par «Catalina» de San Martín de los Andes, para el programa Un Niño, un Arbol, un Bosque (Unab).
Se trata de un proyecto que ya lleva cuatro años de implementación aquí, y que este año demandará una inversión de 147.000 dólares, destinados a sostener becas vinculadas con el desarrollo de niños y jóvenes y la producción forestal.
Detrás del grupo Avina está el multimillonario suizo Stephen Smidhyne, un empresario que destina fondos propios a inversión social en América Latina, promoviendo la sustentabilidad social, económica y ecológica.
A su turno, la sanmartinense Fundación Catalina nació aquí en 1989 y desde entonces se dedica a trabajar «pensando en la prevención en niños y adolescentes», dijo su presidente, Mario Mazzeo, también creador del programa Unab.
El convenio en cuestión tiene dos formas de implementación, pero ambas tienen a los niños y jóvenes como protagonistas. Por un lado consiste en becas a huérfanos reales o funcionales, que equivalen al costo de forestación de una hectárea. Cuando estos chicos cumplan los 18 años y acrediten estudios secundarios completos, o un arte o un oficio, recibirán el producido de esos bosques al momento de ser beneficiarios.
Otro aspecto del programa es la Escuela del Oficio de Plantar, que permite becar a jóvenes de 16 a 19 años de sectores de menores recursos y/o de comunidades indígenas, para capacitarse en actividades forestales.
Este proyecto se implementa a su vez con la asistencia de la carrera de Técnico Forestal, cuyos estudiantes avanzados realizan ayudantías en la escuela.
En este caso, la beca consiste en capacitación gratuita durante un año, y una ayuda económica por cada salida a campo, de 8,50 pesos por alumno y por salida, además de la provisión de indumentaria de trabajo. Se calculan por mes ocho salidas a campo para realizar prácticas, que se llevan a cabo en el vivero de la fundación, en campos de productores privados o de Corfone.
Precisamente, entre el 29 de mayo y el dos de junio se recibirán las solicitudes de becas en el asentamiento universitario de San Martín, que luego serán evaluadas por los equipos de la fundación.
SAN MARTIN DE LOS ANDES (ASM).- La unión de voluntades cruzó el Atlántico desde Suiza a San Martín de los Andes, para darle oportunidad de hacer camino en la vida a 140 jóvenes de escasos recursos, muchas veces marginados de futuro.
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