Por robos, los autos a gas pagan un seguro más caro

La diferencia llega al 40% en algunos casos.

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De obleas y etiquetas

Los seguros de automotores equipados con Gas Natural Comprimido cuestan hasta un 40 por ciento más que los de los vehículos nafteros, debido al «atractivo extra» que ejercen para los delincuentes.

Por ejemplo, un seguro básico que en La Caja de Ahorro y Seguros cuesta 39 pesos para un automóvil naftero, sube casi el 40% en el caso de ser equipado con gas, en el que llega a 54 pesos.

La primera explicación «oficial» es que «se supone que si usted le pone equipo de gas es porque lo va a usar mucho más. Entonces las posibilidades de que tenga un accidente son mucho mayores y también son mayores los riesgos que afronta la compañía».

Pero la diferencia, que varía según la compañía en la que se contrate la cobertura, se debe a la «siniestralidad», pero no entendiendo a la misma como sinónimo de accidente de tránsito, sino de mayores posibilidades de que el vehículo sea robado.

Es que así como el robo de automotores tuvo un crecimiento muy importante en los últimos años, el hecho de que el vehículo esté equipado con gas le agrega un interés especial para los ladrones.

El crecimiento de este tipo de delitos llevó a la Policía Federal a confeccionar un banco de datos de los vehículos con GNC para poder tener un control más estricto.

Al colocar el equipo de gas, en la luneta trasera se pega una oblea que indica esa circunstancia, lo que permite a los delincuentes «trabajar sobre seguro».

El objetivo de la oblea es alertar a las fuerzas de seguridad -especialmente bomberos-, en caso de que el vehículo se vea involucrado en un accidente. (ver aparte)

Diferencias

Las diferencias en el costo de las coberturas varían según las compañías y el tipo de seguro que se contrate. La incidencia es mayor cuando se trata de seguros básicos, ya que el valor del vehículo varía, al tener equipo de gas, al tiempo que aumentan los

riesgos de la responsabilidad civil.

«La diferencia de costos entre un naftero y un auto equipado con gas en la región es mínima, al contrario de lo que ocurre en otras zonas del país, como Buenos Aires, Córdoba o Rosario, donde los riesgos de robo son mayores» , señala Agustín Alonso, representante de la compañía El Comercio.

«Las compañías que tienen las mayores diferencias son las que se manejan con un esquema rígido para todo el país. El resto, en general, en estas zonas tienen ciertas contemplaciones», explica.

«Nosotros tenemos una diferencia en el precio del seguro porque lógicamente el auto con el equipo de gas vale más», señalan en las oficinas de Néstor Revelante, productor de Sancor Seguros.

«Tomando el ejemplo de un vehículo que cuesta 14.000 pesos sólo con nafta, el valor pasa a ser de casi 17.000. En ese caso un seguro «Premium», que es una cobertura bastante amplia, pasa de 71 pesos a 86″, afirman.

Un equipo de gas cuesta entre 1.500 y 3.000 pesos, según se trate de un vehículo con carburador o inyección y las diferentes capacidades de los tanques de combustible.

Lo más caro del equipo de gas es el cilindro, mientras que los otros elementos que se le incorporan al vehículo tienen un valor relativamente bajo.

Así, en los talleres de Stafisso, para un Renault 19, un cilindro de 65 litros, o 17 litros cúbicos de gas tiene un costo de 2.075 pesos, mientras que los otros elementos rondan los 300 pesos.

«Cuando usted instala el equipo se le entrega un título de

propiedad, una planilla técnica, una tarjeta, la documentación del regulador y el cilindro» , explica José Carlos Stafisso.

«El título es como el título de propiedad del automotor y uno debe guardarlo en lugar seguro. La tarjeta debe llevarla consigo, porque en algunos sitios ya sea la policía o en la misma estación de servicio pueden pedirla para verificar si coincide con la oblea»,señala.

«Obviamente, si le roban los papeles pueden transferir el equipo», aclara Stafisso.

La seguridad de esos equipos no está en duda, siempre que se respeten todas las especifica

ciones que indican los instaladores.

«Anualmente se realiza una inspección de todo el equipo instalado, un trámite que demora una hora aproximadamente, y si está todo en orden en 48 horas se entrega la nueva oblea, y se coloca la estampilla en el parante que va entre las dos puertas», indica Stafisso.

También cada cinco años se realiza un estricto control en el cilindro, Los especialistas sostienen que el riesgo es nulo, porque los cilindros están construidos con un acero especial y si por alguna circunstancia hubiera alguna fuga del fluido, por la diferencia de presiones no se produce ignición.

Además, ya prácticamente todas las fábricas de automotores están lanzando sus nuevos modelos equipados con GNC.

Primero fue Fiat, que lanzó el Duna y luego su camioneta Fiorino y luego se le sumaron Volkswagen, con la Saveiro; Chevrolet, con un modelo del Corsa y Renault incorpora el gas al Clío y al Mégane.

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