Casas en impresión 3D: cómo es el sistema que levanta una obra en 48 horas y reduce un 30% los costos

La impresión 3D de hormigón llega al mercado inmobiliario argentino con una tecnología que permite construir casas de 120 m² en 48 horas y reducir hasta un 30% los costos. El sistema busca acelerar los plazos de obra, optimizar materiales y ofrecer nuevas alternativas para el desarrollo de viviendas.

Redacción

Por Redacción

El sistema puede disminuir hasta un 30% el costo de mercado, aunque el ahorro final depende de las características de cada proyecto. Imagen: Grondplek

El sistema puede disminuir hasta un 30% el costo de mercado, aunque el ahorro final depende de las características de cada proyecto. Imagen: Grondplek

La impresión 3D de hormigón gana terreno como alternativa para acelerar la construcción de viviendas y abre una nueva ventana en el sector inmobiliario. Con máquinas que depositan el material capa por capa, el sistema permite levantar la estructura de una casa de 120 metros cuadrados en apenas 48 horas, según explicó el emprendedor Mateo Salvatto, cofundador de Grondplek.

El método ya se utiliza en Asia, Europa y Estados Unidos, y comenzó a incorporarse en Argentina. Su principal ventaja es la reducción de los tiempos de ejecución de la obra gris, además de un menor desperdicio de materiales y la posibilidad de abaratar los costos de construcción.

La tecnología también se utilizó en proyectos internacionales que van más allá de las viviendas, como un local de Starbucks construido con impresión 3D en Texas y una estación de tren en Japón, cuya construcción se completó en seis horas.


Cómo se construye una casa en 3D en 48 horas


La máquina utilizada por Grondplek es una impresora 3D de hormigón de gran formato, desarrollada por la empresa danesa COBOD International, especializada en tecnologías para la construcción automatizada.

La empresa trajo al país una máquina fabricada en Dinamarca, considerada por sus impulsores como la «Ferrari» de las impresoras 3D. La incorporación de esta tecnología apunta a trasladar a la construcción de viviendas un sistema de fabricación automatizada que ya se utiliza en otros países.

Así funciona la impresora 3D.

La tecnología funciona mediante una impresora que distribuye hormigón en capas sucesivas hasta formar las paredes y otras estructuras previstas en el diseño. El equipo trabaja conectado a una planta mezcladora, una bomba y una manguera que alimenta el cabezal impresor.

Según Salvatto, la máquina utilizada por su empresa mide aproximadamente 11 metros por 11 metros y siete metros de altura. El sistema permite ejecutar estructuras con diseños curvos y contracurvos, sin depender exclusivamente de las formas rectas habituales de la construcción tradicional.

El plazo de 48 horas corresponde a la ejecución de la obra gris, no a la entrega de una vivienda terminada y lista para habitar. Las instalaciones eléctricas y sanitarias, las aberturas, los revestimientos y otros detalles finales todavía requieren trabajos posteriores.


Construcción 3D: menos desperdicio y costos de obra


Uno de los puntos destacados de esta tecnología es que la impresora deposita el material necesario en cada tramo, lo que permite reducir los sobrantes. Además, Salvatto señaló que el sistema puede disminuir hasta un 30% el costo de mercado, aunque el ahorro final depende de las características de cada proyecto.

Las viviendas impresas pueden incorporar paredes dobles con una cámara de aire para mejorar el aislamiento térmico. La mezcla utilizada se prepara con hormigón y aditivos que permiten regular su comportamiento durante la impresión, de acuerdo con las condiciones de trabajo.

Así se ve el interior.

La tecnología también puede aplicarse a estructuras que van más allá de las casas, como escaleras, canteros y mesadas. Su uso alcanza proyectos industriales y de ingeniería civil, donde la impresora funciona como una planta móvil para fabricar estructuras directamente en el terreno.

El sistema no elimina la necesidad de trabajadores: modifica las tareas y concentra parte del proceso en la operación y supervisión de la máquina. Las terminaciones y las instalaciones continúan dependiendo de la intervención humana.


La impresión 3D de hormigón gana terreno como alternativa para acelerar la construcción de viviendas y abre una nueva ventana en el sector inmobiliario. Con máquinas que depositan el material capa por capa, el sistema permite levantar la estructura de una casa de 120 metros cuadrados en apenas 48 horas, según explicó el emprendedor Mateo Salvatto, cofundador de Grondplek.

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