Prueba superada

Si bien Haití fue un rival sin vuelo, la versión local de Argentina cumplió una buena tarea y goleó en el Coloso de Cutral Co.

Redacción

Por Redacción

CUTRAL CO (Sebastián Busader y Joaquín Peralta, enviados especiales).- Este análisis deberá dividir lo estrictamente futbolístico con las sensaciones que generó la primera vez del seleccionado mayor de Argentina en territorio neuquino. El equipo de Diego Armando Maradona provocó un tsunami de pasiones en esta ciudad, y con poco le alcanzó para golear 4-0 a un Haití que se pareció en mucho a un conjunto amateur.

¿Habrá sacado Maradona conclusiones de este amistoso, de cara a Sudáfrica? Posiblemente pocas, porque Diego Pozo apenas tomó el balón en tres oportunidades durante 45 minutos y ninguno de esos disparos fue de riesgo (Gabbarini en el ST directamente la vio pasar), Juan Mercier no debió luchar con volantes rivales de fuste y Martín Palermo tocó pocas, pero sí se anotó en el marcador.

El seleccionado jugó con la soltura de un entrenamiento, intentó respetar la idiosincrasia, cuidó el balón y lo hizo circular ante un conjunto de limitados morenos. Lo más destacable fue la movilidad de los volantes argentinos, que rotaron en busca de espacios que se generaban constantemente.

Los minutos pasaban y los caribeños se defendían, con limitaciones y llamativa displicencia, del toqueteo y los centros criollos. La primera fue de Blanco por arriba, la segunda de Goltz, pero su cabezazo tomó demasiada altura y la tercera del pequeño pero movedizo Bertoglio que pasó cerca. El Pato Toranzo, de lo más claro, tuvo la suya y el Titán Palermo se las ingenió para inquietar sobre los 32.

La gente disfrutaba de cada momento y la primera explosión detonó sesenta segundos después, cuando el experimentado Richard Brunny hizo el enésimo enganche de más, Bertoglio se la robó con astucia y marcó su primer gol con la albiceleste, ante un arquero que ni siquiera atinó una resistencia.

A esa altura el Burrito Ortega manejaba los hilos con cierta imprecisión pero mucho de sapiencia y a los fanáticos les alcanzaba para gozarlo otra vez con su amada camiseta. El segundo gol cayó porque Toranzo metió una estocada magistral, Garcé tiró un centro de manual y Palermo hundió la red con un frentazo de marca registrada.

Los segundos 45 sirvieron para que algunos debuten y el público profese un amor incondicional con el mejor de todos los tiempos. Apenas 5 minutos habían pasado cuando el Burrito tocó en un corner para Blanco y el hábil volante de Lanús tiró un centro de zurda que cayó como un teledirigido en el ángulo derecho del pobre Jean Dominique.

El escaso rodaje de los haitianos quedó al descubierto otra vez a los 10: el técnico cambió el arquero (entró Peterson) justo en un tiro libre, que ejecutó Toranzo a modo de paso para un Bertoglio que no perdonó y se anotó con el doblete de la noche.

Desde ahí sobraron 35 minutos de fútbol. Hubo rotación de balón albiceleste, Maradona cambió medio equipo y miles de personas agradecieron una fiesta que será recordada por siempre.

Al menos para los miles que aguantaron el frío para protagonizar una noche histórica por aquí.

Yamil Regules

Ortega y Palermo, los dos ídolos que tuvo la noche de selección. En el juego no se encontraron mucho, pero los dos cumplieron. El “Titán” anotó de cabeza.

faltan 34 días

Los goles de Argentina ante Haití


CUTRAL CO (Sebastián Busader y Joaquín Peralta, enviados especiales).- Este análisis deberá dividir lo estrictamente futbolístico con las sensaciones que generó la primera vez del seleccionado mayor de Argentina en territorio neuquino. El equipo de Diego Armando Maradona provocó un tsunami de pasiones en esta ciudad, y con poco le alcanzó para golear 4-0 a un Haití que se pareció en mucho a un conjunto amateur.

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