Reclaman seguridad y espacios

Por Redacción

El barrio Bardas Soleadas lucha con dos problemas que aun no encuentran respuesta por parte del municipio: la inseguridad y la falta de espacios recreativos para los chicos. El presidente de la Comisión Vecinal, Emilio Aguirre, consideró que por estar alejado del centro de la ciudad, «el municipio se olvida de nuestro barrio en todo sentido».

El barrio Bardas Soleadas se caracteriza por su numerosa población de niños y adolescentes. Desde hace años, los vecinos reclaman ante el municipio capitalino la construcción de un espacio multifuncional para el desarrollo de actividades recreativas y deportivas, que en la actualidad se desarrollan al aire libre, en plazas y predios privados.

«El intendente (Horacio Quiroga) no recibe a las vecinales. Cuando estaba en campaña se comprometió junto a su equipo a destinar fondos para la construcción de un salón de usos múltiples para el barrio pero hasta ahora ni siquiera se está trabajando en el proyecto inicial», comentó Emilio Aguirre.

A la falta de un espacio de contención para los niños y adolescentes, se suma la inseguridad en la que se ven sumergidos los vecinos. La presencia policial se redujo considerablemente desde hace un año atrás, lo que convirtió a las calles del sector en un ámbito propicio para el incremento de hechos delictivos.

«Hasta hace un año, las rondas policiales eran cosa común, incluso durante el día los móviles pasaban constantemente, pero ahora no se los ve ni siquiera por casualidad. La semana pasada, a plena luz del día, unos adolescentes drogados ingresaron a la casa de un vecino, en la que sólo estaban los hijos menores del matrimonio. Estamos cansados de vivir en este estado de inseguridad y nadie nos da respuestas», se quejó Aguirre.

El saneamiento ambiental es otro de los principales temas que preocupan a la comunidad de Bardas Soleadas. El barrio se encuentra emplazado al pie de las bardas y convive diariamente con la basura que es depositada en las bardas, lo que se convierte en un foco de contaminación permanente. La comisión vecinal organizó una subcomisión que se encarga periódicamente de la recolección de los residuos, pero reclama mayor participación de la dirección de Medio Ambiente de la municipalidad neuquina. (AN).

Basura y malezas, un espectáculo

Las denuncias por basura y malezas en espacios verdes no escapan a esta sección. Son muchas las quejas de vecinos que ponen al descubierto el deterioro de las plazas y espacios públicos plagados de basura, yuyales y faltos de mantenimiento. Pese a su condición de barrio residencial, también el sector Santa Genoveva presenta los signos de la desidia municipal y la irresponsabilidad de algunos vecinos. “Muchos depositan la basura allí como si nada”, fustigó una mujer en referencia a una plazoleta ubicada en la esquina de Basavilbaso, entre Miguel A. Camino y Villegas. Residuos domiciliarios, bolsas y papeles se estampan sobre el terreno en compañía de yuyales y malezas que agravan la situación. “Quisiera que la municipalidad venga a ver la mugre que hay”, concluyó la mujer. (AN).

CARA Y CECA

Programa premiado

El programa “Comer en casa” recibió el primer premio en seguridad alimentaria durante el Congreso Internacional de Alimentación y Sociedad que se realizó la semana pasada aquí. El trabajo “Análisis de la adquisición de alimentos con ticket social”, elaborado por María Magdalena Rossi en el marco del programa, recibió mil dólares. El plan comenzó en enero de 2002 para asistir a hogares indigentes o pobres con niño y embarazadas. El trabajo refleja el relevamiento de las compras efectuadas por los beneficiarios en septiembre de 2004. (AN)

Suciedad que molesta y preocupa

Un edificio sin terminar de construir y en estado de abandono, se convirtió en un dolor de cabeza para los vecinos del barrio Cumelén. “Primero comenzaron a tirar basura en lo que sería el patio de la casa que está abandonada desde hace varios meses. Pero ahora si uno camina por esa vereda es como caminar por un gran basural. Ya no se soportan los olores nauseabundos que con el viento entran a las casas de toda la manzana”, se quejó Laura Pérez, una de las vecinas que tiene su vivienda enfrente al terreno abandonado. Varios vecinos comentaron además, que por las noches se juntan allí grupos de adolescentes a beber o a dormir y por las mañanas “se pueden ver los rastros del exceso de la ingesta alcohólica”, detalló sutilmente uno de los vecinos de Cumelén. (AN).

Un semáforo, reclamo del vecindario

“La esquina más peligrosa de la ciudad”, así la definen los vecinos a la intersección de Alcorta y Gatica. La escasa visibilidad con la que cuentan los automovilistas y la ausencia de un semáforo, potencian las posibilidades de ocasionar accidentes de tránsito. Los conductores que transitan por Gatica hacia el sur de la ciudad, al llegar a esa esquina no pueden percibir si desde Alcorta se acerca un vehículo porque el abundante arbolado les obstaculiza la visión. Esto provoca periódicamente choques y frenadas repentinas que preocupan a los vecinos. “Hace años que venimos reclamando un semáforo para evitar los accidentes de tránsito, pero nadie se hace cargo. Es muy común a cualquier hora del día escuchar frenadas bruscas y en muchos casos, el impacto de dos autos que no pudieron frenar a tiempo”, comentó el propietario de una vivienda ubicada en esa esquina. (AN).

CONTACTO

“Río Negro” pone a disposición de los vecinos una línea telefónica y un correo electrónico para que denuncien problemas de infraestructura o servicios: 449-0924 – barriosneuquen@rionegro.com.ar