“Recordar para no olvidar”

Redacción

Por Redacción

Hoy en día podemos ver cómo el anterior gobierno nacional estaba sospechado de corrupción y quién sabe si no de fraude. Pero no crean que esto es actual. Remontémonos mucho antes de la dictadura y de Perón. Desde 1930 hasta 1943 se vivió en la Argentina la década infame, en la cual la “democracia” con sus derechos, la clase media, la Constitución, etcétera, quedaron de lado y la elite, el nacionalismo autoritario, volvió para quedarse. En esta época tuvieron nuevamente mucha importancia y decisión los oligarcas, que obligaron al presidente de ese entonces –Uriburu– a bajarse del poder y llamar a elecciones. En esas elecciones (1931) asumió P. Justo, con ayuda del muy nombrado este año fraude electoral. Algo que es imposible no reconocer es la ausencia del radicalismo. Los oligárquicos prohibieron la lista radical para poder seguir con el país en las condiciones en que estaba, es decir, mantener las cosas para que todo fuera a su favor. En esa época los radicales, con la muerte de Yrigoyen, estaban al mando de Alvear y decidieron abstenerse de votar como forma de demostrar su total desacuerdo con la corrupción y la farsa que se estaba dando por parte del gobierno. En 1934 Alvear, cansado de esta situación, decidió hacer un pacto civil con La Concordancia (grupo de oligárquicos) para que el radicalismo se postulara en puestos parlamentarios. Los personalistas tomaron esto como que Alvear se había unido a la corrupción y así decidieron por mayoría formar la famosa Forja, una organización con una ideología de soberanía nacional basada en el antiimperialismo, el cumplimiento de las leyes, la protección del comercio interno y poner al pueblo sobre todo. Esta organización fue una de las primeras en tener una ideología muy contraria hacia el gobierno nacional. Recordemos que en esa época se manejaba una ideología nacional de derecha que implicaba primero la Nación y después el pueblo; con muchos caracteres oligárquicos europeos, manipulaban a la sociedad para poder realizar un proyecto en conjunto que favoreciera al gobierno. Recordando todo esto, ¿se puede ver alguna diferencia con el hoy o con toda la historia argentina? Desde 1930 los argentinos dejamos que el gobierno que elegimos para que gobierne haga lo que quiera con nuestros derechos, nuestra tierra. Y nosotros solo vemos el beneficio para unos cuantos. Este año se pudo ver en pleno día todo el fraude, clientelismo y corrupción que ejerció el gobierno durante “una década ganada”. Espero que en cuatro años podamos hablar de que hubo un cambio, aunque la historia nos muestra que las cosas vienen difíciles desde hace mucho tiempo… mi madre, como muchas más, viene rompiéndose el lomo para llegar a fin de mes, muchos abuelos se preocupan porque su obra social no les cubre nada, muchos chicos tienen miedo a salir a jugar porque les van a robar y las mujeres, temor de no volver nunca más. Si nosotros, un pueblo que creció con muchos golpes y lo sigue haciendo, no damos un alto a la gente que elegimos y después cree tener el derecho a hacer lo que quiera con nuestro país, nadie lo va a hacer. Con mis 16 años muy pocas veces vi la democracia en Argentina y quiero vivirla en plenitud. Busquemos un bienestar común para todos, no para unos pocos. Julieta Navarro DNI 41.254.589 Cipolletti


Hoy en día podemos ver cómo el anterior gobierno nacional estaba sospechado de corrupción y quién sabe si no de fraude. Pero no crean que esto es actual. Remontémonos mucho antes de la dictadura y de Perón. Desde 1930 hasta 1943 se vivió en la Argentina la década infame, en la cual la “democracia” con sus derechos, la clase media, la Constitución, etcétera, quedaron de lado y la elite, el nacionalismo autoritario, volvió para quedarse. En esta época tuvieron nuevamente mucha importancia y decisión los oligarcas, que obligaron al presidente de ese entonces –Uriburu– a bajarse del poder y llamar a elecciones. En esas elecciones (1931) asumió P. Justo, con ayuda del muy nombrado este año fraude electoral. Algo que es imposible no reconocer es la ausencia del radicalismo. Los oligárquicos prohibieron la lista radical para poder seguir con el país en las condiciones en que estaba, es decir, mantener las cosas para que todo fuera a su favor. En esa época los radicales, con la muerte de Yrigoyen, estaban al mando de Alvear y decidieron abstenerse de votar como forma de demostrar su total desacuerdo con la corrupción y la farsa que se estaba dando por parte del gobierno. En 1934 Alvear, cansado de esta situación, decidió hacer un pacto civil con La Concordancia (grupo de oligárquicos) para que el radicalismo se postulara en puestos parlamentarios. Los personalistas tomaron esto como que Alvear se había unido a la corrupción y así decidieron por mayoría formar la famosa Forja, una organización con una ideología de soberanía nacional basada en el antiimperialismo, el cumplimiento de las leyes, la protección del comercio interno y poner al pueblo sobre todo. Esta organización fue una de las primeras en tener una ideología muy contraria hacia el gobierno nacional. Recordemos que en esa época se manejaba una ideología nacional de derecha que implicaba primero la Nación y después el pueblo; con muchos caracteres oligárquicos europeos, manipulaban a la sociedad para poder realizar un proyecto en conjunto que favoreciera al gobierno. Recordando todo esto, ¿se puede ver alguna diferencia con el hoy o con toda la historia argentina? Desde 1930 los argentinos dejamos que el gobierno que elegimos para que gobierne haga lo que quiera con nuestros derechos, nuestra tierra. Y nosotros solo vemos el beneficio para unos cuantos. Este año se pudo ver en pleno día todo el fraude, clientelismo y corrupción que ejerció el gobierno durante “una década ganada”. Espero que en cuatro años podamos hablar de que hubo un cambio, aunque la historia nos muestra que las cosas vienen difíciles desde hace mucho tiempo... mi madre, como muchas más, viene rompiéndose el lomo para llegar a fin de mes, muchos abuelos se preocupan porque su obra social no les cubre nada, muchos chicos tienen miedo a salir a jugar porque les van a robar y las mujeres, temor de no volver nunca más. Si nosotros, un pueblo que creció con muchos golpes y lo sigue haciendo, no damos un alto a la gente que elegimos y después cree tener el derecho a hacer lo que quiera con nuestro país, nadie lo va a hacer. Con mis 16 años muy pocas veces vi la democracia en Argentina y quiero vivirla en plenitud. Busquemos un bienestar común para todos, no para unos pocos. Julieta Navarro DNI 41.254.589 Cipolletti

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