Repensar la gestión del recurso hídrico

Los Consorcios de Riego de la Norpatagonia se reunieron en Valle Medio. El eje del encuentro fueron las diversas dimensiones en las que debe trabajar estratégicamente para asegurar la sustentabilidad y disponibilidad del recurso a largo plazo.



Por Verónica Favere - Tomás Hughes (INTA)

Luis Beltrán recibió el primer encuentro de Consorcios de Riego de la región, en una iniciativa que resumió el último año de trabajo de la Mesa Interinstitucional de Riego del Valle Medio (MIR).
El primer encuentro tuvo como objetivo iniciar la discusión sobre las problemáticas concretas de la gestión de los consorcios, leídas en forma integral, a través de la propuesta: “fortalecer los procesos de gestión del agua en los territorios, como un proceso de construcción y reconstrucción permanente”. Participaron consorcios de la provincia de Río Negro, Neuquén y Buenos Aires.
El taller tuvo un momento de diagnóstico, otro de trabajo con las problemáticas y finalmente, a modo de conclusión y soluciones, la recolección de propuestas para pensar en trabajo futuro. Las propuestas que los participantes construyeron respondieron a cuatro problemáticas: ambientales, humana, política y económica.
Respecto a lo ambiental, surgieron temas como la baja eficiencia predial por el mal uso del agua, generalmente por exceso, y una deficiente estructura de riego como un factor coadyuvante al anterior. Hay además, efectos que potencian ambos aspectos, como las napas freáticas altas. Por otro lado, se enumeraron las acciones contaminantes y sus pasivos ambientales, tales como residuos sólidos urbanos, vertidos cloacales, los agroquímicos y sus dificultades de neutralización al nivel del predio, la ganadería intensiva y las explotaciones hidrocarburíferas. Entre los efectos que potencian la acción pueden reconocerse la vegetación acuática y las aguas claras. Las soluciones de índole política como las formas de aislar vertederos, crear plantas de tratamiento u obligar al capital privado a hacerlo, no se realizan con la misma celeridad con la que se generan nuevos focos de problemas.

El objetivo fue iniciar la discusión sobre las problemáticas concretas de la gestión de los consorcios.

Verónica Favere - INTA


Con respecto a la dimensión social-humana, un primer grupo de problemática se relaciona con una significación cultural, la que refiere a una no valoración del costo del acceso al agua (tal como aparece en la aseveración: “el agua es gratis”) lo que ocasiona la baja cobrabilidad del canon de riego. Un segundo grupo de problemáticas refieren a actividades y estructuras de los predios productivos: abandono de los mismos (a veces por falta de recambio generacional), concentración de la propiedad en manos de actores más poderosos y con mayor poder de decisión, también la desconfianza y la falta de solidaridad. Hay espacios rurales en los que se observa un aumento de la población, pero que no son productores y no pagan el canon o no realizan la limpieza o el mantenimiento de los canales comuneros.
En cuanto a la dimensión política, se destacó la deficiente normativa para mejorar la gestión de los consorcios y, con respecto a ciertas problemáticas específicas, la falta de protección de los mismos. Los participantes reconocieron que es necesario trabajar sobre este aspecto para poder llevar una clara propuesta colectiva ante los órganos jurídico-políticos que pueden generar las respuestas
Se encontró que la dimensión económica está estrechamente ligada a la política. Se le reconoce al Estado, a través de las políticas públicas, la capacidad de generar la sinergia con los actores productivos que permita fortalecer la producción, leer los mercados para comprender sus requerimientos, anticipar las crisis, asesorar a la pequeña producción, que carece de los medios para realizar esta lectura global, favorecer (de esta manera y otras, como a través de líneas de crédito) la reconversión productiva, evitar la concentración y los monopolios. Otras políticas públicas permitirían el acceso a la actualización, a la inserción de jóvenes y a la diferenciación de cánones de riego.
Como resultado, se valora la generación de un ambiente propicio para futuros encuentros que habiliten el diálogo e intercambio promoviendo, propuestas de trabajo en forma conjunta para dar respuesta a problemas comunes.

En números

140.000
Las hectáreas que administran los 18 consorcios de riego que existen actualmente en la provincia de Río Negro.

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