Río Negro pagó 1.150 millones y apura un bono largo

Los vencimientos cortos de las Letras complican sus finanzas. Emitirá este semana o la próxima títulos por 1.500 a 2.000 millones, a tres o cinco años.

Redacción

Por Redacción

Las arcas de Río Negro padecen -últimamente- los pagos de las Letras emitidas en 2017. En algo más de un mes, tres emisiones vencieron y exigieron pagos provinciales por casi 1.150 millones. Así, el Estado rionegrino urge en la negociación de bonos, con mayor plazo, y prevé comenzar con las colocaciones en los próximos días.

El cambio de las obligaciones de las Letras, con pagos dentro del año, por nuevos bonos, a tres o cinco años, conforma la presente prioridad financiera rionegrina.

Los acumulados vencimientos, de corto plazo, complican al Estado provincial y, por eso, Economía estableció en el actual presupuesto que se cambien por títulos propios por emitir, con mayor tiempo para sus cancelaciones.

Frente a sus obligaciones, el año pasado, el gobierno provincial emitió 3.220 millones de pesos en Letras del Tesoro, en siete emisiones. Esos ingresos -mayoritariamente- se orientaron a la amortización de títulos anteriores.

Desde fines de febrero, tres colocaciones debieron abonarse. En la primera -el 26 de febrero- vencieron 605 millones; en la segunda -26 de marzo- se sumaron 463 millones y en la tercera – 3 de abril- requirieron 80,5 millones.

Así, en 37 días, Río Negro tuvo que afrontar 1.148,5 millones de pagos de Letras, los cuales, fueron abonados -esencialmente- con nuevas emisiones.

No habrá respiro próximamente. Sólo por otras Letras vencerán 828 millones, con dos emisiones pendientes de 2017. Quedan, además, otras obligaciones por responder, a partir de junio incluso se sumarán los intereses de los 300 millones de bonos en dólares del Plan Castello, que sumarían unos 270 millones en 2018.

Entre esta semana y la próxima, Río Negro saldría con sus bonos en pesos, a tres o cinco años. Esa emisión está programada en el decreto N° 84 de febrero, previendo un monto de hasta de 3.000 millones. El año pasado, Río Negro estimó una colocación similar aunque, finalmente, sólo operó 1.800 millones.

En esta ocasión, la primer colocación de 2018 estaría entre 1.500 a 2.000 millones, dependiendo de las condiciones del mercado. Se evalúan pautas iguales a las de 2017, es decir, cinco puntos por encima de la tasa Badlar, que a mediados de 2017 permitió a Río Negro negociar con un interés del 25%. Aquella tasa se incrementó entonces el adicional llevaría el costo al 27%.

Pasivos con el Gobierno Nacional

El gobernador Alberto Weretilneck ya regresó a Viedma, tras su viaje a Brasil, y se concentra en otras cuestiones, abandonando la atención salarial después de los acuerdos gremiales logrados (sólo queda Upcn).

El tratamiento con Nación de la deuda se reincorpora en su agenda, que igualmente seguirá centrada en las licitaciones, firmas y anuncios del Plan Castello.

Producto del acuerdo nacional, Río Negro estará recibiendo un crédito o un bono por diferencias favorables de la coparticipación, lo cual, permitirá cancelar mayormente sus pasivos con Nación. En su discurso legislativo, el mandatario pronosticó que, con “esa compensación”, la provincia “sería absolutamente libre de cualquier deuda con el Estado Nacional”.

Según el informe presupuestario de Economía, Río Negro tenía un pasivo cercano a los 17.000 millones, incorporados los 300 millones en dólares, en bonos, colocados en noviembre. Preveía, además, un crecimiento de la deuda de 3.400 millones, lo cual, determinaría un pasivo final para 2018 de 20.400 millones.


Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora