«Rosario», el disco maldito de Luis Salinas

Una placa con sabor a revancha que el guitarrista grabó con músicos internacionales.

Buenos Aires, (Télam).- El guitarrista Luis Salinas se está dando el gusto de ver editado su disco «Rosario», un trabajo «maldito» que registró en 1998 en Nueva York junto a un imponente elenco internacional, que pareció que no iba a poder poner en la bateas, pero que ahora presentará en Buenos Aires.

«Sacar y presentar este disco después de todo lo que pasó con él, representa un triunfo y una revancha», confió Luis Salinas.

En el mismo tono confesional, el excepcional instrumentista aseveró que «ya estaba casi resignado a que «Rosario» no saliera y lo único que quería era empezar ya mismo a registrar un nuevo material de música argentina».

Sin embargo, un encuentro casual con Pelo Aprile (titular del sello discográfico por donde publicará sus próximos álbumes) logró que el material dado prácticamente por perdido encontrara su lugar para ver la luz.

Originalmente, «Rosario» iba a ser uno de los lanzamientos del prestigioso sello jazzero internacional GRP y, para ello, rodeó al guitarrista argentino con un staff de prestigiosos y reconocidos instrumentistas.

Omar Hakim (batería), Richard Bonna (bajo), Bob James (piano), Hugo Fattoruso (piano y teclados), Archi Peña (batería), Luis Quinteros (percusión y accesorios) y Didi Gutma (teclados), se sumaron a Salinas para ejecutar los temas creados por él.

«Aunque hay algunos temas como «Todavía quedan cosas» y «Mi soledad» en los que hice concesiones para el gusto norteamericano -evocó- siento que todo el disco representa cabalmente lo que yo quería hacer con mi música».

Diferencias con el productor de la placa y problemas empresariales a partir de la fusión de las disqueras Universal y Polygram, empujaron a «Rosario» hacia un espacio de exclusión que golpeó duro al enorme (por tamaño y talento) músico, pero, de todos modos, no detuvo una carrera que continuó creciendo y afianzándose.

El paso del tiempo hizo mella entre el artista que entonces grabó una docena de temas de corte jazzero e internacional, y el creador que hoy día ha virado su música hacia una concepción más ligada a las rítmicas argentinas.

Buceando en las anécdotas generadas alrededor de la ahora renacida placa, señaló que «como es un material muy variado, yo quería llamarlo «Vamos por ahí», que además es el título del tema que cierra el disco, pero por un tema de traducción, los «gringos» no entendieron qué quería decir y tuve que buscar otro nombre. Entonces le puse «Rosario» porque es la ciudad donde nació y conocí a la madre de mi hijo, y es donde la gente me recibe con los brazos abiertos sin preguntarme qué voy a tocar, sino por el placer de escucharme», fundamentó.

Luis Salinas explicó que «yo era otro tipo, pero siento que en «Rosario» está presente el mejor músico que era entonces y, en cambio, ahora estoy más comunicativo, más para afuera».

El reconocimiento tardío

Cronológicamente, «Rosario» es la continuación de «Salinas» (1996), una placa de jazz-fusión que le significó la primera gran oportunidad de grabar afuera de la Argentina».

Dicha placa con nombre propio fue editada por GRP y le posibilitó viajar y tocar ante públicos de España, Italia y los Estados Unidos.

Recordando aquella etapa, el violero comentó que «se trató de un trabajo fundamental porque me llevó a ser reconocido antes en el exterior que en la Argentina».

Esa singular situación que hizo que el mismo artista fuera alabado en los altares de la música instrumental del mundo y actuara en las solitarias madrugadas de los pubs porteños, se revirtió a partir de «Sólo guitarra» (2000).

Con ese fantástico disco en solitario, Salinas realizó un extenso y aclamado ciclo en el Teatro Nacional Cervantes y alcanzó la notoriedad local a nivel masivo que se le venía negando sistemáticamente.

Ya habituado a los grandes escenarios de la Argentina, el guitarrista actuará el viernes próximo en el porteño Sky Opera, después de haberse presentado el fin de semana pasado en Rosa y Córdoba.

El eximio ejecutante se presentará junto a una banda conformada por Hugo Fatorusso (piano y teclados), Nicolás Arnicho (batería y percusión), Daniel Mazza (bajo) y el gitano Diego «Churry» Amador (teclados).

«La vida me ha dado la bendición de poder tener dos hermanos gitanos como «Tomatito» y el «Churry»», resaltó Salinas en relación a sus profundos vínculos con ambos artistas flamencos.

Tras esos shows locales, el músico partirá a tocar a Panamá y Costa Rica y, a partir de octubre, se presentará en el sur de la Argentina, Uruguay y Chile.

Hacia fin de año, Luis Salinas comenzará a ultimar el armado de un próximo disco con composiciones propias sobre música argentina que, según adelantó, «servirán para mostrar que soy, en ese orden, músico, compositor y cantante». (Télam).


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