Rusia confirmó que una bomba casera derribó el avión en el Sinaí
Hallaron rastros de un explosivo en los restos del Airbus. El gobierno egipcio todavía tiene dudas
El presidente ruso, Vladimir Putin, ordenó coordinar con Francia sus operaciones contra el autodenominado Estado Islámico (EI) en Siria, después de confirmar que el avión de pasajeros ruso que se estrelló el 31 de octubre en el Sinaí sufrió un ataque terrorista. Las fuerzas de combate francesas deben ser tratadas “como aliados”, ordenó Putin a su Ejército, horas después de que Moscú reconociera oficialmente que la explosión de una bomba a bordo del avión ruso fue la causa del siniestro que dejó 224 muertos. Hasta ahora Rusia no había confirmado que se tratara de un atentado, después de que EI reivindicara su autoría, al igual que hizo con los atentados del viernes en París con 129 muertos. Hasta ahora, Rusia ha actuado en Siria fuera de la coalición internacional contra EI que encabeza Estados Unidos. Pero los atentados de París y la confirmación del atentado contra el avión ruso hicieron al parecer cambiar de estrategia a Moscú. También en la cumbre del G20 que terminó el lunes se acordó una mayor cooperación en la lucha contra el terrorismo. “Se puede decir sin ambigüedad que fue un ataque terrorista”, afirmó ayer el director de los servicios secretos internos rusos (FSB), Alexander Bortinov, durante una reunión con Putin en Moscú. Entre los restos del Airbus A321 y de los equipajes se encontraron rastros de explosivos de producción extranjera, señaló. Su detonación hizo que se partiese en el aire el avión, que volaba del balneario egipcio de Sharm el Sheij a San Petersburgo. Eso explica por qué los restos del aparato de la aerolínea Kolavia quedaron dispersos en un área tan amplia en la península del Sinaí, añadió. Según la transcripción del informe del director del FSB que hizo público el Kremlin, el artefacto era de fabricación casera y tenía una potencia equivalente a un kilogramo de TNT. En una primera versión se había hablado de hasta 1,5 kilos. Putin amenazó con represalias: “Los encontraremos en cualquier parte del planeta que estén y los castigaremos”. Para Putin, el “asesinato” de ciudadanos rusos en el Sinaí es “uno de los crímenes más sangrientos”. Por su parte, el FSB anunció una recompensa de 50 millones de dólares (46,9 millones de euros) por información sobre los responsables. Sin embargo, el gobierno egipcio puso en duda la confirmación de Moscú y aseguró que hasta ahora el comité de investigación internacional encabezado por Egipto “no encontró ninguna evidencia que confirme la hipótesis de que el avión explotó como resultado de una acción terrorista”, dijo un alto funcionario del Ministerio de Aviación. Los investigadores rusos tomaron muestras de arena del lugar donde se estrelló el avión y recuperaron los cuerpos de las víctimas, pero todavía no informaron oficialmente de sus conclusiones al comité de investigación, se quejó la fuente. (DPA)
AP